¡Qué buen toreo mixto pudimos ver hoy en La Santamaría! Por un lado un espectáculo a caballo por parte de Pablo Hermoso de Mendoza quien resultó ser el triunfador de la tarde y por otro lado dos matadores de toros que se entregaron en alma y cuerpo… no se les podía pedir más entrega y pundonor a David Mora y Luis Bolívar.
Se lidiaron cuatro toros de Agualuna para la lidia de a pie, con buena presentación, muy buen peso y un juego disparejo; sobresalieron los lidiados en primer y cuarto lugar, aunque no se pudieron ver todas sus facultades por la falta de fuerza, defecto que repitieron sus hermanos. Y dos ejemplares de Ernesto González Caicedo para la lidia a caballo, los cuales fueron encastados, más el primero que el sexto de la tarde, que fue desafortunadamente se vino a menos.
David Mora quien confirmó alternativa, enamoró a Bogotá, se fue con el cariño de toda la afición capitalina, seguramente algún día no muy lejano lo llamaran ¡torero de Bogotá! En su primer ejemplar Mora estuvo ortodoxo y técnico, mimó al toro que le costaba pasar por la muleta del madrileño, sus fuerzas eran mínimas y el diestro entendió su potabilidad por el pitón izquierdo. Una oreja que hubiesen podido ser más, si no fuera por la falta de transmisión del toro.
Con el quinto de la tarde Mora literalmente no pudo hacer nada, y no porque él no quisiera sino por las oportunidades nulas que brindó el toro; un invalido de remos delanteros. El torero español pidió a la empresa que le permitiera regalar un séptimo toro, pero no fue concedida su petición que habló muy bien de su honestidad con la afición del coso capitalino.
Bolívar se alzó con el tricolor nacional y lo hizo con orgullo, el colombiano se lució en su primer toro por el amplio dominio que demostró ante las fuertes complicaciones que presentaba un toro al cual le faltó más pica y que siempre quiso llevar su cabeza arriba. Pese a ello, Luis Bolívar no se desanimó y con fuertes llamados de su voz, lo obligó a darle todo lo necesario para una faena de buenos tiempos y distancias; mató bien y cortó una oreja a ley.
Con el segundo de su lote las cosas no fluyeron igual… no sé ¿por qué? Realmente el caleño tenía toda la energía, valor y disposición; y el toro tenía las oportunidades pero no se lograron compenetrar, la faena tuvo muy buenos momentos por los dos pitones, la faena fue larga y ligada, solo un toque de picante faltó. Al final Luis se fue a por todas y entró a matar dos veces sin la ayuda de su muleta y con fuertes golpes logró pasaportar al toro.
El rejoneador navarro Pablo Hermoso de Mendoza, enloqueció nuevamente a La Santamaría, hoy toreó a caballo, templó, ligó y cuajó dos faenas muy importantes; con matices diferentes por las condiciones de los toros y porque en cada faena utilizó caballos distintos. El espectáculo fue magnífico, no cabe duda que el caballero en plaza torea con verdad y de frente. Su primera faena fue más fluida por la condición del toro que fue noble y encastado, mató con un gran rejón y cortó las dos orejas.
En el sexto y último de la tarde perdió todo el esfuerzo de una faena más exigente con el desatino de los rejones de muerte. Palmas.




