Buena tarde de toreros colombianos en Manizales


por Carolina Baquero

A las cuatro y media de la tarde se dio inicio a la corrida de nacionales en la ciudad de Manizales, debido a la lluvia que hasta esa hora cubrió la ciudad.

Los seis ejemplares de la ganadería de Ernesto Gutierrez, salieron todos en su tipo y el comportamiento fue desigual. Los tres primeros se caracterizaron por su nobleza y clase, el cuarto fue manso, el quinto de la tarde tuvo motor y recorrido pero poca clase; y para terminar el sexto tuvo poco fondo.

Encabezó el cartel de colombianos el bogotano, Alejandro Gaviria, que ejecutó la faena más ortodoxa y más limpia de la tarde; toreó con clase y gusto, sin embargo se rompieron las ilusiones de cortar pelo al sonar los tres avisos. Pese a la mala ejecución de la suerte suprema, el público de Manizales lo hizo saludar desde el tercio.

Ricardo Rivera, de Florida (Valle del Cauca), se lució con una gran faena… corta pero sustanciosa; la figura del torero fue larga y estilizada, sus tandas fueron ligadas y llevadas hasta el final de su cintura. Saludó desde el tercio tras haber pasaportado a su toro sin suerte, una primera vez calado y después con mala colocación del estoque.

Al tercero de la tarde lo lidió el manizaleño, José Arcila, quien toreó a gusto… como hace tiempo no lo podía hacer en su tierra, ya que hoy se sumaron todos factores posibles para que fuera una buena tarde. Su toreo fue en redondo y ligado, conectó con los asistentes y remató con una buena estocada; que le valió para un apéndice.

José Fernando Alzate infortunadamente bailó con la más fea, un toro manso, peligroso, parado y sin clase. Alzate probó los dos pitones, le dio distancias largas, medias, cortas; y las alturas que el toro pedía, pero nada de eso valió para que el manso astado permitiera el lucimiento del matador. Saludó desde el tercio.

En quinto lugar se presentó el ubatense y ahora español, Juanito Ortiz; un colombiano poco conocido en tierras caldenses pero que hoy emocionó y conectó, gracias a su torero alegre y maduro. Su oponente fue un ejemplar con chispa pero con embestida brusca y que no permitía ejecutar un toreo cómodo; sin embargo eso no fue impedimento para que Ortiz sobresaliera por su fluidez y flexibilidad para lidiar con cualquier tipo de toro. Al final cortó una oreja con fuerte petición de la segunda y al toro se le dio una vuelta al ruedo, que aunque fue pedida no fue merecida.

Finalizó la tarde noche el bogotano Leandro de Andalucía, quien demostró la madurez que ha adquirido con la experiencia, estuvo muy aplomado y correcto en su actuación. Llevó al de Gutierrez con suavidad y temple, hizo sobresalir las virtudes y tapó los defectos del astado; su lidia fue muy técnica y clásica. Mató de forma efectiva y recibió frías palmas de un público que ya salía de la plaza tras una tarde larga y nublada.

Cabe resaltar la buena actuación y buen examen del aspirante a banderillero, Carlos Manuel Rodríguez; quien pareó a los seis astados, saludó en dos y acertó con 9 de 11 pares que colocó.

Para cerrar la décimo cuarta Feria Toros y Ciudad, al finalizar el festejo se premió a: Manrique Rivera como el mejor novillero con caballos, José Arcila como el matador triunfador , Jaime Mejía como mejor banderillero, en este caso algo discutible dicha elección; y como mejor encierro a Ernesto Gutierrez.