Un gran éxito el concurso novilleril en Villapinzón


por Alberto Lopera

El niño Santiago Fresneda, hijo del matador Gitanillo de América tuvo un gran éxito en el concurso novilleril de Villapinzón donde cortó  dos orejas . Foto cortesía de Farley Betancur.

Por : FRANCISCO “PACO” GARCÍA

Con tarde soleada, media entrada en los tendidos y un gran ambiente taurino, se celebró con significativo éxito artístico y de las ganaderías, el primer festejo del ciclo novilleril programado en esta taurina población.

Abrió plaza el niño torero de 10 años Julián Páez quien lidió una becerra de Andalucía, dejando ver detallitos,afición y las ganas de ser torero; aplausos.

En segundo lugar se corrió un novillo de Altagracia de Ricardo Arandia que necesito de un puyazo, para el mexicano Luis Ignacio Escobedo, con buenas condiciones ligo una bonita faena, dejando ver temple en su muleta, medio espadazo en buen sitio; dos orejas.

Manrique Rivera hijo del matador Pepe Manrique, dejo ver progresos luego de su paso por España, lidió un novillo de San Rafael algo descastado que impidió el lucimiento del torero; Palmas.

A Camilo Hurtado le correspondió un buen castaño de Santa Barbará que fue picado, con el que se deleitó toreando con el capote e importante faena con la muleta, rematándolo con una estocada con lo que le concedieron las dos orejas.

Manolo Jiménez hijo de Héctor Jiménez, lidió un novillo de Garzón Hermanos que también fue picado, con el que dejó ver buenas maneras y progresos en su andanza novilleril; palmas.

El buen novillo de Andalucía de la casa Segura, quedó en manos de Santiago Fresneda que mostró la alegría y el valor de su padre Gitanillo de América; estuvo decoroso, con ganas de ser torero ligó una faena de buena factura con bonitos remates que colofonó con un espadazo para pasear las dos orejas.

Cerró la novillada Cristián Gómez de Lenguazaque, se las entendió con uno de Rocha Hermanos al que toreó bien de capa y cuajó con la pañosa una importante labor con muchos destellos de lidiador y de arte. Remató la faena con un estocadon para recibir las dos orejas.