Voluntad, desilusión y sangre


por Carolina Baquero

En la primera de la Feria se lidió un encierro de la ganadería bogotana, Mondoñedo, con muy buena presentación; en especial el lidiado en cuarto lugar que se destacó por su trapío. Pese a ello el común denominador de la corrida fue la falta de clase y dentro de todos los defectos de la corrida fueron más manejables los tres primeros, todos ellos castaños requemados.

El matador de toros leonés Javier Castaño, tuvo mala suerte con el primero de su lote, un ejemplar manso que siempre buscó las tablas y que ofreció peligro al diestro; sin embargo Castaño logró entender la lidia adecuada para este toro de Mondoñedo… Las tandas por la derecha fueron de compás abierto y brazo largo, siempre la muleta en el hocico de Gitanito, al que consiguió dominar y entender la lidia correcta. Con la espada no tuvo suerte pues pinchó y saliendo de la suerte estoqueó tendido y trasero, el toro fue pasaportado con un efectivo descabello. Palmas.

En su segundo astado en turno, Javier Castaño tuvo como contendor a Bienvenido, un toro de bellísima estampa, con trapío e imponencia; a su vez fue un animal con raza, poca clase, en el tercio de varas provocó el tumbo a los dos picadores ( Luis Viloria e Ildebrando Nieto). Con la muleta fue ahormando su embestida gracias al uso de una buena técnica de Castaño, sin embargo poco a poco fue yéndose a menos y nuevamente con la mala suerte al matar, el diestro español se fue silenciado.

Alberto Aguilar generó gran expectativa desde que fue anunciado en el cartel, debido a sus rotundos triunfos en ferias españolas de alta categoría, en especial sus buenas actuaciones en Madrid; infortunadamente se tuvo que cruzar con Sasaimuno que fue manso, pegajoso, desrazado y peligroso… Tanto que al inicio de su faena de muleta el toro lo prendió y le hirió fuertemente en el gemelo izquierdo. Una cornada ascendente de aproximadamente veinte (20) centimetros y una contusión en la cabeza, el madrileño fue trasladado a la Clinica Imbanaco.

Tras el accidente el director de lidia, Javier Castaño tomó el acero y mató al que le correspondía en primer lugar a Alberto Aguilar.

José Fernando Alzate el nacional de este primer cartel de feria , prendió la tarde con los primeros olés continuos de la afición, con un toro que aunque brusco hasta ese momento fue el de más picante de la corrida. Alzate probó su embestida por los dos pitones y dejaba un muy ambiente hasta que llegó el momento de entrar a matar y allí se vino todo abajo tras varios y pinchazos e intentos de entrar a matar; sonaron los tres avisos y tuvo que dar muerte al toro el cachetero.

En el segundo de su lote José Fernando la actuación no fue muy llamativa, las condiciones del astado, su poco motor y la falta de recorrido, acortó la faena; que se tornó irregular, y no precisamente porque Alzate no quisiera sino porque la materia prima era de baja calidad y con embestidas incomodas.

El sexto toro de la tarde tambien le correspondió a José Fernando Alzate, un toro que durante la lidia mantuvo su condición de avanto y cuando al fin Alzate logró embeberlo en su muleta, el astado los hizo con feo estilo, sin clase, calamocheando y peligro… Tanto que prendió a José Fernando de muy mala manera, provocándole un fuerte golpe en el torax y la cabeza, lo llevaron en brazos varios profesionales; entre ellos Antonio Ferrera (vestido de civil) , pero antes de que lo sacaran del ruedo el se quiso reincorporar y sin su chaquetilla finalizó su faena, la cual remató con estocada fulminante. Oreja.