Bolívar cortó una oreja a ley en Cañaveralejo


por Carolina Baquero

Con un encierro de Juan Bernardo Caicedo, bien presentado, de poca fuerza y con irregularidad en su comportamiento, se llevó la segunda corrida de Feria en Cali, plaza que tuvo un aforo de 3/4 de entrada.

Antonio Ferrera se fue de su primero con pena y sin gloria, su actuación con las banderillas no fue la más sobresaliente por la colocación de los palos; pero las verdaderas complicaciones vinieron en la faena que brindó a través de los medios de comunicación a su compañero, Alberto Aguilar, debido a las condiciones del astado que se fue quedando corto y huía con la cara arriba de la muleta que le presentaba el español. Tras un mal movimiento el toro se fracturó la mano izquierda, lo que obligó a Ferrera a dar por terminada la faena que a decir verdad no fue completa, ese final tampoco tuvo éxito pues falló en tres oportunidades con el estoque; al cuarto consiguió pasaportarlo con estocada completa y un poco trasera. Palmas y pitos para el toro.

Al cuarto toro de la tarde Antonio Ferrera lo adornó bellamente con los tres pares de banderillas que colocó con ejecución de espectacularidad. El ejemplar tuvo muy poca fuerza y su blandura de manos fue evidente, tanto que aunque no fue muy notorio, también se lesionó la mano izquierda.

La faena de Ferrera fue de arrimón y voluntad, no de suprema exposición porque el toro el prácticamente un marmolillo de lo parado que se tornó, tanto que no podía con su propio cuerpo; sin embargo Antonio lo hizo pasar una y otra vez por su muleta, mientras se metía entre la cuna de sus pitones. Al final un tercio de muerte no muy efectivo y el público lo premió con el saludo desde el tercio.

El colombiano Luis Bolívar se encontró con toro que como el mismo lo dijo: ” complicadito y mentirosito”, por la incertidumbre de su embestida y por el poco recorrido que a su vez lo hacía siempre buscar el cuerpo de Bolívar, quien no tuvo otra opción que facturar una faena de unipase. Entró a matar y colocó una estocada tendida y desprendidita, que fue efectiva para despachar al segundo de la tarde.

Cortó una oreja Bolívar en el quinto del festejo, tras una faena muy completa y que fundamentó en su mayoría con la mano derecha, logrando ligar y templar al castaño claro que con casta y fondo permitió el lucimiento del caleño. La afición de Cali disfrutó y entendió la buena lidia de Bolívar al de Juan Bernardo Caicedo, por eso su insistencia a la Presidencia para que otorgara la segunda oreja, que finalmente no se dio. Oreja y palmas al toro.

A Fandiño le correspondió lidiar a Profesor, un toro de bella estampa con capa jabonera sucia y que desafortunadamente fue golpeado contra un burladero por equivocación del subalterno Hernando Franco, producto de ese fuerte choque tuvo que ser cambiado el astado tras fracturarse desde la raíz el pitón izquierdo. En su lugar salió Sevillano, un astifino y negro azabache, que durante el transcurso de la faena fue perdiendo la fuerza, el recorrido y el motor, fue noble pero ese toque de picante y transmisión, no lo tuvo… Eso sí, quien transmitió fue Iván que creó una faena con ligazón, temple y técnica, el único lunar negro de su actuación fue la estocada desprendida y trasera, que produjo un abundante sangrado bucal. Oreja y palmas para el toro.

Le correspondió en sexto lugar el toro con mejor comportamiento de la tarde, el que transmitió con mayor intensidad y que demostró su fiereza en la muleta de Fandiño. Una bella primera tanda con la mano derecha, fue en nuestra humilde opinión , lo más sobresaliente de toda la faena por el temple y limpieza; sin decir que fue lo único, ya que logró varias tandas ligadas que conectaron de inmediato con los aficionados. Cerró su actuación con una estocada completa, un poco trasera, y un efectivo descabello. Palmas