Faena excepcional de Perera


por Carolina Baquero

La plaza de toros de Cali se engalanó nuevamente para un tarde tauromaquia, los tres toreros estuvieron a la altura del compromiso y cada uno en su estilo dio la pelea de diestros valientes.

La ganadería de Ernesto Gonzalez trajo una corrida de bonitas hechuras, en el tipo de las dos lineas de su Santacoloma, el Saltillo y el Ibarra. Los cuatro primeros de la tarde fueron nobles y encastados, pero demasiado pastueños; y los dos últimos tuvieron comportamientos de mansos e inciertos.

Con una gran madurez y aplomo asumió su alternativa el antioqueño, Luis Miguel Castrillon, quien brindó su primer toro a su apoderado, José Antonio Campuzano. La faena fue organizada, con los tiempos y espacios prudentes para no ahogar a un toro que quería entregarse pero que le costaba moverse, era un astado claro en su embestida, nunca buscó las tablas pero la chispa necesaria la tenía apagada. Saludo desde el tercio tras buena estocada.

Qué bien que estuvo Luis Miguel toreando al más toro de la corrida, ese sexto de la tarde con el genio de Santacoloma y que Castrillon sometió en su muleta, dando la altura y distancia correcta para poder llevarlo en redondo por los dos pitones, para hacer ver mucho mejor el toro de lo que era. Buena estocada y oreja.

Miguel Angel Perera confeccionó una faena de mucha cadencia, suavidad, técnica y estética, interpretando el toreo ortodoxo que lo ha caracterizado siempre. La quietud casi estatuaria del español, acompañó la embestida noble y con clase de un bello ejemplar cardeno y burraco; sólo faltaba transmisión y picante en el toro para que este mostrara su verdadero fondo. Tandas largas, limpias, ligadas y de gran estilo, fueron el común denominador de una faena que fue rematada con estocada completa y desprendida. Oreja.

Fueron dos orejas las que puso en su historial, Miguel Angel Perera, con la mejor faena que hasta el momento hemos podido ver en Cañaveralejo en esta feria numero 57… Hasta hace unos días la faena más completa de la Feria era de la de Manzanares, pero esta de Perera pelea fuertemente para llevarse ese trofeo. Toreó muy despacito, consintiendo al toro con cada pase que acariciaba la arena, el toro tuvo calidad pero su embestida se queda corta muy corta de empuje y picante. Pinchazo, estocada completa, dos orejas y vuelta no muy justa para el toro.

No vio más opción Fandiño que a través del arrimón buscar la emoción en el público, ya que su toro tuvo un comportamiento soso, lento y con embestida triste; al igual que sus compañeros fue noble y bondadoso, pero aburridora.

Con el quinto de la tarde la historia fue aún peor de contar, porque pechó con un toro reservón, manso y peligroso. La faena tuvo momentos de ligazón pero poco a poco se vino a menos, aún más tras una fuerte cogida que le dejó marcada una posible cornada que hubiese sido fatal, debajo del pectoral izquierdo; golpe que lo dejó varios instantes inmóvil, fue trasladado para en Centro Medico Imbanaco por fractura de costillas.

La faena terminó desaliñada y con varios pinchazos, todo a causa de salirse de la suerte al entrar a matar. En uno de los intentos produjo un corte desagradable en las carnes del toro, tras ello mató con estocada defectuosa. Palmas.