Ocho toros y una oreja… Mal resultado


por Carolina Baquero

Se abrieron los grifos del cielo en Manizales, porque Feria sin agua no es Feria; y con un fuerte chubasco se dio inicio media hora después a la primera corrida abono. Un festejo largo en momentos tedioso porque nuevamente varios de los toros se fueron sin la lidia correcta.

El encierro que se corrió fue de Santa Barbara, propiedad del Capitán Barbero. Los toros muy bellos de lámina y variados en sus pelajes, pero se les vio muy terciados; en cuanto a su comportamiento el encierro fue encastado y con movilidad, infortunadamente no fueron comprendidos y se fueron a la muerte con varios pases adentro.

El vallecaucano Ricardo Rivera como ha pasado en varias ocasiones fue irrespetuoso con sus compañeros, esta vez en su primer ejemplar con el matador de toros Luis Miguel Castrillon, quien estaba colaborando en el tercio de banderillas a lidiar al toro de Rivera y este de forma maleducada lo mandó a taparse…. Rivera hay que aprender a respetar.

En cuanto a la lidia de su ejemplar hubo unas buenas tandas con la mano izquierda, sin embargo con la mano derecha se dejó trompicar bastante y toreó con el pico de la muleta , la verdad que la embestida del toro le permitía meterlo con toda la panza de la muleta. Palmas.

Al quinto de la tarde nuevamente lo toreó con estilo y clase por naturales, hecho que valoró el público de Manizales; por el pitón derecho faltó más temple y limpieza. En el momento de la ejecución de la espada entró fuera de la suerte. Saludo desde el tercio.

José Arcila cortó la única oreja de la tarde, después de una faena que conectó con los tendidos y que aunque por momentos fue vistosa, le hizo falta fondo para mostrar su cualidades y las del toro, que aunque por momentos era incierto; quería dar más y no pudo. La faena fue acompañada por música desde los altos hasta los momentos previos a tomar el acero, con cual pasaportó al toro. Oreja.

Con el segundo de su lote, la faena fue mas corta y las tandas ejecutadas eran de entre dos o tres muletazos, en este toro, José se arrimó y quiso mediante la variedad en la muleta satisfacer al público. El toro que le correspondió fue noble y bravo… La relación entre los dos fue irregular, por momentos se entendían y en otros eran totales desconocidos. Silencio.

Debo mencionar que en el tercio de banderillas del segundo toro de Arcila, el subalterno Jaime Mejía por el afán de desmonterarse y no estar atento a su labor con el toro, por poco hace que su compañero Alex Loaiza fuese cogido por el toro al no darle espacio para entrar al burladero, poniendo en riesgo su vida, y después de forma irrespetuosa con su compañero Jhon Jairo Suaza quien fue quien puso el par de premio; se paró en el estribo del interior del callejón y se asomó a recibir los aplausos con montera en mano, mientras los demás subalternos bregaban con el ejemplar. Los banderilleros se deben a sus matadores, no así mismos.

El torero de Medellín, Luis Miguel Castrillón, ejecutó la faena más limpia y estética de la tarde; con su primer ejemplar, al cual le toreó despacio y con temple, iba muy bien en su primera presentación como matador pero algo faltó para romper y explotar en totalidad el comportamiento de su compañero, el toro. Con la espada no tuvo suerte y perdió las orejas.

Castrillón se llevó una fuerte bronca del respetable público, por los pocos pases que compusieron su actuación frente a un castaño que no era el más encastado de todos pero tampoco debió irse sin que se le entendiera la lidia correcta. Creo que Luis Miguel debió buscar una nueva metodología para torear a este de Santa Barbara y así seguramente hubiese podido terminar mejor su tarde. Buena estocada y división de opiniones.

Como cuarto alternante estaba el rejoneador José Miguel González, quien tuvo muchas ganas y algunos destellos de querer templar a sus ejemplares, sin embargo faltó limpieza y elegancia en su actuación… No se puede desconocer que en varias oportunidades la colocación de rejones y banderillas, fue en muy buen sitio; lo defectuoso y feo de ver fue la falta de cuidado que tiene con sus jacas toreras, pues dejó durante todas sus lidias que sus caballos fueran fuertemente golpeados. El primero de su lote tuvo un muy buen inicio y luego se vino a menos, y el segundo por el contrario fue desatento y el de peor comportamiento del encierro.

El sobresaliente de espadas Camilo Pinilla, tuvo que pasaportar mediante descabello a los dos toros del rejoneador debido a la ausencia de efectividad de los rejones de muerte.