Puerta grande para el de Ciudad Rodrigo


por Carolina Baquero

Bajó la neblina del Ruiz para enfriar una tarde de toros, donde se abrió la primera puerta grande de la temporada para Juan del Alamo, un joven español que conquistó a la afición manizaleña.

Un encierro de Mondoñedo se lidió hoy en Manizales, en cuanto a su presentación podemos decir que eran bonitos, algunos caribellos y de buena cornamenta, sin embargo en su mayoría fueron terciados. El comportamiento de tres de los seis ejemplares fue bueno, encastado y eso sí exigente, como es su característica; los lidiados en cuarto y sexto lugar fueron mansos y con poca clase.

El primer espada de la tarde fue el caleño Paco Perlaza, quien toreó a su primer astado con alegría, técnica y gusto; logró ligar varias tandas por los dos pitones, siendo de mayor continuidad el pitón derecho. Los asistentes a la corrida estaban conectados con Paco, desafortunadamente la espada no fue su mejor amiga y perdió la oreja que ya llevaba en su chaquetilla. Saludo.

Al cuarto de la tarde no fue mucho lo que le pudo hacer, el toro era reservón y rajado, siempre queriendo llevar la cabeza arriba y pegando derrotes de muy mal gusto; Perlaza buscó la forma de comprenderlo pero no fue un exito la relación entre toro y torero, por el contrario, nunca se entendieron. Silencio y pitos para el toro.

Andrés de los Ríos el torero de la tierra tuvo una tarde triste porque aunque se veían sus ganas por agradar y torear bien, los ejemplares que le correspondieron le pedían estar más plazeado. En sus dos toros era necesario estirar más el brazo, dar las distancias correctas y tratar de ligar cada pase, cruzandose de buena manera.

Con el quinto del encierro, que fue algo brusco, pasó momentos de angustia pues no encontraba el sitio; se veía cuando el matador expresaba en su rostro el gran esfuerzo que hacía en cada pase , pero aunque el torero de Manizales ha tenido grandes tardes en su tierra, se nota que poco ha toreado y los de Modoñedo son de aquellos que piden el carnet.

Quien conquistó a los aficionados de la Perla del Ruiz fue el diestro salmantino, Juan del Alamo, quien fuera contratado por la buena temporada 2013 en tierras españolas y francesas. Alamo cortó las dos orejas a su primer cómplice de faena… Porque el toro no es un enemigo es un cómplice, dos orejas muy merecidas tras una actuación completísima por el pitón derecho, desde el capote en adelante, con el que ejecutó bellísimas verónicas; también hubo algunos buenos naturales pero el matador entendió que el astado tenía mayor potabilidad por el derecho.

Las tandas fueron largas, ligadas, templadas y arqueando perfectamente su figura; todo ello fue rematado con una buena estocada, que se fue hasta la bola. Con el sexto de la tarde se inventó una faena que nadie creía posible, porque el toro era rajado, quería irse hacia su querencia; pero de forma inteligente Juan del Alamo logró con sus recursos técnicos embeberlo en la muleta y conseguir que el toro permaneciera en el centro del redondel.

La sexta faena no fue tan ligada que la del tercero de la tarde, por las condiciones del toro, pero lo que se valora además de la honestidad del torero, es la habilidad de comprensión de la lidia correcta a un toro manso de Mondoñedo. Oreja para completar las tres y salir por la puerta grande.