Nueve orejas se cortaron en Festival en Manizales


por Alberto Lopera

Imponente resultó el festival a beneficio del hospitalito celebrado en las horas de la noche, con la procesión de la Virgen Macarena como antesala, acompañada por los diestros actuantes y por las autoridades, mientras once mil farolillos en las manos de los aficionados iluminaron los tendidos. Espectáculo de belleza sin igual, como lo fue todo el festejo donde se lidiaron siete novillos toros de Ernesto Gutiérrez con estilos variados en las embestidas, destacando los dos últimos lidiados, muy bravos, encastados y nobles. Precisamente, el sexto #351 de nombre “Patetela” recibió los honores del indulto.
Abrió el festejo el colombiano Pepe Manrique quien cortó la primera oreja después de interesante faena con pases variados y de calidad.
Sin fuerza y con la embestida a media altura fue el toro de Morante de la Puebla al que logró dibujarle una serie preciosa de lances a la verónica. Con la muleta el toro comenzó a gazapear y sin fijeza alguna, defectos que impidieron saborear el arte “morantino”.
Impresionante la forma como el toro arrolló a El Juli cuando más confiado estaba en series de mano muy baja y toreando muy a gusto. Se levantó sin mirarse la ropa y desenfundó un tratado de la mejor tauromaquia, empañada por el espadazo atravesado antes de colocar una estocada de ley que justamente le valió una oreja.
Vestido elegantemente con traje de calle Sebastián Castella mostró el gran momento que vive en los ruedos. Ante un toro que tardeaba algo en las embestidas, el francés metido en los pitones hilvanó una faena que fue ovacionada de principio hasta el final cuando colocó la espada lentamente y con efecto rápido. Las dos orejas y la corona de café las paseó triunfal por el redondel.
Una faena llena de técnica y torería la de José Mari Manzanares a un toro difícil que desarrolló peligro a cada instante al que logró bordar el toreo al natural en dos series con el sello de la ortodoxia. En la suerte de recibir dejó arriba la espada y paseó una oreja merecidísima.
Al torero de la tierra Santiago Naranjo le tocó la lotería, y la supo cobrar. Qué gran toro en todos los tercios, y que bien estuvo el torero a pesar de lo poco que ha toreado. No desentonó en ningún momento ni estuvo por debajo de la calidad de este buen ejemplar que por bondad presidencial aceptó la petición de indulto que hizo el paisanaje.
Sencillamente apoteósica fue la actuación de Pablo Hermoso ante un gran toro que por su bravura y calidad permitió al navarro lucir toda la grandeza del toreo a caballo, especialmente cuando hace el toreo a dos pistas con “Disparate” o cuando clava las banderillas a dos manos con “Pirata”. La continua ovación cuando salió a hombros ha sido el mejor premio que reflejó esa grandiosa actuación.

RESUMEN – Festival en Manizales con lleno absoluto. Novillos-Toros de Ernesto Gutiérrez de variado juego, uno premiado con vuelta al ruedo y otro indultado. Pepe Manrique, oreja. Morante de la Puebla, ovación con saludos. El Juli, oreja. Sebastián Castella, dos orejas. José Mari Manzanares, oreja. Santiago Naranjo, dos orejas simbólicas. Pablo Hermoso, rejoneador, dos orejas.