Apoteosis de Pablo Hermoso en La Macarena


por Alberto Lopera

Ante nueve mil aficionados que ocuparon casi tres cuartos del aforo de la plaza La Macarena, el centauro de Navarra, Pablo Hermoso de Mendoza ha dictado dos cátedras del mejor toreo a caballo. Simplemente sensacional ha estado ante dos toros bravos y muy nobles con el hierro de Ernesto Gutiérrez que permitieron el lucimiento del rejoneador en la colocación de farpas después de parar a cada uno de sus toros con su imponente jaca “Churrumai”. Toreando de costado y a dos pistas con “Disparate” formó la algarabía general hasta el final cuando, con las banderillas cortas y los rejones de muerte montando a “Pirata” – otra estrella de su cuadra- recibió atronadores ovaciones y las dos orejas en cada uno de sus oponentes. Triunfo absoluto y grandioso que le encumbró en el sitio más alto del toreo a caballo ante una afición que supo vibrar con las magistrales actuaciones del indiscutible número uno del rejoneo.

Gran presencia de los seis toros de Achury Viejo, y desigual juego. El español Javier Castaño ha llevado la peor parte, con dos toros muy complicados ante los que ha dejado su impronta de gran torero, valiente, entregado y conocedor del oficio. Fue muy ovacionado en su primero al que le sacó pases imposibles y mató de efectiva estocada. En el otro se pegó un arrimón de miedo, metido en los pitones a todo instante ante un toro muy remontado que puso la plaza a oler a cloroformo.

Muy bien el colombiano Manuel Libardo ante un toro muy serio que provocó espectacular tumbo al picador, al que le instrumentó una faena completa por ambos pitones, especialmente las series de naturales a media altura rematando de gran espadazo y paseando una merecida oreja. Lástima de su segundo, de salida clavó los pitones en la arena dando vuelta de campana en dos ocasiones, dejando ahí mismo la poca fuerza que tenía.

Mucho toro para el nobel Luis Miguel Castrillón en su tercera corrida como matador de toros. Estuvo muy digno en los dos, con calidad en los muletazos, torea con gusto y temple. Su segundo, con cinco años, desarrolló sentido y por momentos desbordó al joven espada que en ningún momento se afligió. Tiene futuro y se debe esperar.

RESUMEN – Primera corrida Feria de La Macarena- Toros de Achury Viejo con trapío y seriedad. Dos de Ernesto Gutiérrez, para rejones, muy nobles. Javier Castaño, ovación y palmas. Manuel Libardo, oreja y palmas. Luis Miguel Castrillón, palmas y silencio. Pablo Hermoso, dos orejas y dos orejas con salida a hombros.

FOTOS: ARTURO GIRALDO, para LA MEJOR