Oreja para el mas nuevo de la dinastía Manrique


por Carolina Baquero

Con media plaza se corrió hoy la novillada de feria en la plaza de toros La Macarena, donde el triunfo fue para Manrique Rivera, hijo del matador Pepe Manrique, quien cortó la única oreja de la tarde. También sobresalió por su madurez y solvencia el español Borja Jimenez, quien debutaba en América del Sur.

La ganadería de Rincón Santo trajo una novillada de excelente presentación, variada en pintas y lámina de toros. De su juego tenemos que decir que tuvieron genio y fueron exigentes, pero no tuvieron fondo y en su mayoría de recorrido muy corto, incluso sin exagerar en el comentario, realmente todos presentaron peligro.

A portagayola recibió Borja Jimenez al jabonero que inició la tarde, el cual fue mal picado por los dos picadores y el astado tampoco dio una pelea de bravo. Tras su brindis a Diego Echeverri, ganadero del día de hoy, Borja puso rodilla en tierra en el centro del redondel para dar su primera tanda con la derecha y al dar el remate a ella fue prendido sin consecuencia alguna.

El toro con excelente presentación pero con poca profundidad en su comportamiento, le puso varios problemas al jóven novillero de Espartinas, quien demostró madurez, aplomo y buenos recursos para solventar las dificultades de este novillo que se fue quedando corto, zapatillero e incierto. Pinchó dos veces en buen sitio y estocada efectiva. Palmas y palmas (discutibles) al novillo.

Si en el primer novillo de su lote no tuvo suerte, en el cuarto de la tarde menos aún, con Julito que se fue desde sus inicios en la muleta a buscar las tablas mostrando su mansedumbre y tan rajado terminó siendo su comportamiento que de la mitad de faena en adelante fue toda en querencia. El novillo definitivamente no quería saber nada de la muleta de Borja Jimenez y trataba de desarmarlo llevando la cara arriba en el final de cada pase. Pinchazo y estocada lateral. Saludo desde el tercio y pitos al toro.

David Alzate de la ciudad de Medellín, saludó a Jardonero, que aunque fue picado en contraquerencia y realmente no fue una buena puya; el novillo toro peleó con fuerza en el caballo de Reinario Bulla. Toda la faena se llevó a cabo en el centro del redondel, virtud tanto del toro como del torero de permanecer en ese terreno, sin embargo el novillo se quedó rápidamente muy corto, dejando ejecutar tandas de apenas dos pases y anuciandole al novillero constantemente que lo podía prender; hasta que logró su cometido y lo prendió, propinandole una voltereta de la que resultó con un golpe en la ingle y una pequeña herida en la mano izquierda.

Después de este percance, Alzate se reincorporó y entró a matar en dos oportunidades al novillo, en la primera con media espada tendida y en la segunda delantera caída. Silencio tras aviso y palmas al toro.

Qué lástima que con el quinto de la tarde tampoco hubo suerte, el novillo sin clase y sin casta, muy peligroso, embistió todo el tiempo por arreones. En efecto no hubo faena, además porque Alzate a pesar que el novillo le mostraba por donde no se dejaba, él seguía insistiendo en los mismos terrenos y por el mismo pitón, debemos resaltar su voluntad y fortaleza al reincorporarse de una voltereta donde creímos que le había atravezado la pierna pero afortunadamente el pitón enlazó la tela de la taleguilla pero sin tocar la piel del torero; la faena fue cortica y sin lucimiento. Dos estocadas y dos descabellos. Silencio tras aviso.

El bogotano Andrés Manrique Rivera, tuvo muy mala suerte con el castaño que salió en tercer lugar por el recorrido corto y molesto, especialmente por el pitón derecho; por eso mismo el novillero decidió comenzar su faena de muleta por le pitón izquierdo, sin embargo fue muy poco lo que pudo hacer e incluso pasó un gran susto cuando lo prendió y ya en la arena lo trató de herir poniendo sus pitones en la chaquetilla… Del golpe y achuchón quedó una pequeña cortada en su frente. Intentó torearle nuevamente pero fue imposible crear faena. Mató tras dos pinchazos, media espada y tres intentos de descabello. Silencio.

En sexto lugar salió el novillo más serio de la novillada, encastado pero no fue fácil, nunca bajó la cabeza sin embargo se dejó y permitió ver la faena de más conexión de la tarde; Manrique enlazó buenas tandas con la derecha y se le vio más confiado que con el primero de su lote, logró aprovechar la movilidad del novillo y tras una estocada en todo lo alto al enrazado de Rincón Santo, cortó la única oreja de la tarde. Palmas al novillo.

Incidencias: magníficos pares de banderillas de Carlos Manuel Rodríguez, Ricardo Santana y Jhon Jairo Suaza.

FOTOS DE:  JULIAN VELASCO, para LA MEJOR