Juan de Álamo triunfa en Medellín


por Carolina Baquero

Con el tradicional recorrido de la Virgen de la Macarena, unas palabras en honor a Fernando Gonzáles Pacheco y la entrega de placas a cada matador por su participación en el festejo, se dio inicio al tradicional festival taurino de la plaza de toros de Medellín.Se cortaron tres orejas, una de Castella y dos de Juan del Álamo.

Se lidiaron siete ejemplares de la ganadería de Vistahermosa, con una muy buena presentación pero con un comportamiento desrazado, sin clase y algunos con peligro. El de mejor comportamiento, sin ser bravo fue el lidiado en quinto lugar.

El primer turno de la noche fue para Juan Bautista Jalabert, a quien le correspondió un burraco y cardeno, Santacoloma de bella estampa de nombre Gaditano, para saludar al ejemplar sorprendieron Jalabert y Castella quienes torearon por chicuelinas a la limón, un quite que emocionó a los tendidos de La Macarena. El novillo se lo pensaba para embestir, tenía motor y acudía a la muleta; más su embestida era irregular, sin embargo Juan Bautista lo lidió con mano firme, muchas veces sin temple pero a la vez tratando de humillar a un novillo que siempre llevó la cara a media altura, su pitón derecho era el más potable y en este se basó la faena del francés. Saludo desde el tercio tras estocada completa pero de colocación lateral.

Sebastián Castella con su traje de calle color abano ejecutó seis verónicas de excelente factura, una chicuelina y rematando con media verónica, qué infortunado que el novillo toro perdía constantemente los remos delanteros y esto disgustó al respetable, quien pedía constantemente el cambio, pero como no estaba lesionado no fue devuelto.

El novillo era muy distraído, se quedaba mirando a los tendidos después de cada pase… Pases de limpieza y calidad, que ejecutaba Castella con la clase que siempre lo ha caracterizado, una faena en redondo que hizo con aparente facilidad; esa facilidad que sólo se logra demostrar cuando se es dueño de la situación. Estocada completa, trasera y un pelín desprendida. Oreja y pitos al novillo.

Como tercer alternante el español Javier Castaño, se encontró con un novillo complicado, incierto; en la muleta no embestía más de dos veces y lueho de inmediato buscaba el cuerpo del torero. Castaño insistió por los dos pitones, se esforzó por confeccionar una faena pero no fue posible y la afición lo entendió agradeciendo su honestidad y empeño. Estocada completa y trasera.

No puede ser… Un toro manso desde el caballo para el torero de Ubaté, Manuel Libardo, quien ha sido el torero colombiano con mayor regularidad en su toreo, durante la temporada 2013 – 2014. Mucha afición bogotana y boyacense, incluyendo al Gobernador de Boyacá, vino a ver a este torero y se fueron sin ese gusto, porque ni un pase fue posible ante el de Vistahermosa, que huía del engaño todo el tiempo y cuando se arrancaba era para intentar herir. Pinchó en varias oportunidades
en lo bajo y mató con un descabello preciso. Palmas y bronca al toro.

El toro más manso del festejo le correspondió a Luis Bolívar, un ejemplar parado, defecto que logró disimular un poco Bolívar cambiando el terreno para evitar que el toro se aquerenciara; pero no fue fácil porque además de lo parado llevaba siempre la cara arriba. En los altos de los tendidos ante unas tandas por naturales, sonó “Cali Pachanguero”, para amenizar un poco el momento tan aburrido que se vivía a causa del quinto de la noche. Todo lo hizo Luis con su técnica, pero ni el final fue bueno para él que falló con la espada pinchando dos veces y dejando una espada tendida, en la cual perdió la muleta al ejecutar la estocada. Saludo desde el tercio y pitos al toro.

Toreó largo y templado el salmantino Juan del Álamo, a un toro que hasta el momento fue el más noble, el de mejor embestida y con el punto más alto de clase. Al final de cada pase el español le ponía de inmediato la muleta en la cara, logrado la ligazón en las tandas por las dos manos… Duró poco el motor del toro y en un momento se embarulló causandole una pequeña caída sin consecuencias a Del Álamo, quien al reincorporarse ejecutó bellos naturales, hasta cuando el toro se rajó buscando las tablas. Estocadon en todo lo alto
y dos orejas a su bolsillo. Palmas al toro.

Con una larga cambiada en el centro del ruedo inició su labor, Gabriel Picazo. Le costó trabajo someter a este toro que desde su salida fue manso y distraído, como que el cuento no era con èl; pero el español Picazo logró sacarle unas buenas tandas con la derecha que hicieron sonar la música, en premio a sus ganas y a que él quien no estaba en el cartel y pagó el sobrero de la corrida para torearlo, entregó su valor y disposición. Pinchazoy estocada delantera. Palmas.

FOTOS DE:  ARTURO GIRALDO U.