Castella el grande…


por Carolina Baquero

Finalizó la temporada de Medellín con una corrida que con destellos de una buena tarde, pero que no fue redonda y dejó esa sensación de que algo faltaba para salir con alegría de la plaza. Abrió la puerta grande el francés Castella que se entregó por completo a la afición paisa.

Se lidió una corrida de la ganadería Manizaleña, Ernesto Gutiérrez, con presentación dispar y juego desigual, en su mayoría desrazados, sin humillar y con pocas posibilidades para torear. Podemos destacar la nobleza del quinto de la tarde que le correspondió a Castella y que a pesar de no tener picante, le permitió arrimarse.

Con una emocionante ceremonia, tomó la alternativa el joven manizaleño, Santiago Gómez; de manos de dos grandes del toreo, Morante de la Puebla y Sebastián Castella. El toricantano estuvo dispuesto y entregado ante un toro que tuvo muy buenos inicios por el derecho, pero Santiago le dejó aprender demasiado rápido y permitió que fuera el ejemplar quien dominara los terrenos y las distancias, se revolvía constantemente para desconcentrar y finalmente desarmarlo. Estocada trasera y caída. Palmas y palmas al toro.

En el sexto de la tarde salió herido en el gemelo derecho el banderillero de Manizales, Emerson Pineda, tras salir de su par de banderillas y ser prendido por el ejemplar de su tierra. Quizo empezar Santiago su faena de rodillas y en el centro del ruedo, pero el toro a las largas distancias no acudía y tuvo que ponerse en pie para torear por el pitón derecho; no hubo claro entendimiento entre el toro y el torero… Al toro le faltó terminar cada pase y a Santiago le faltó temple, algunos errores propios de la falta de experiencia que tendrá que corregir con el paso de su profesión. Pinchazo y estocada completa.

En el capote fueron cinco verónicas y una media de cuadro, pero el toro se vino totalmente a menos recostandose por los dos pitones y siempre cortando los pases… Morante no quiso pasar de las dos líneas concentrícas del ruedo y sólo unos pocos pases por bajo conformaron la faena del andaluz, lo más terrible de todo no fue el toro o la faena, sino la suerte suprema donde pincó nueve veces saliendose de la suerte y al sonar del tercer aviso, el toro a manos del puntillero fue despachadp. Bronca y palmas al toro.

Morante cambió la historia de su día en La Macarena porque aunque el toro no era del todo bueno y le faltaba calidad , el torero de Puebla del Río configuró una faena de clase, en su estilo antiguo probó los dos pitones y ligó varias tandas de recordación. Finalizó con unos trincherazos para acomodar al de Ernesto Gutiérrez, en primera oportunidad pinchó y luego puso la espada en todo lo alto, estocada con la que murió el toro que se resistía por su raza a caer. Saludo desde el tercio tras aviso y pitos al toro.

Sembrado en la arena, Castella ejecutó tres estatuarios de suprema exposición por la falta de temple en la embestida del toro; a pesar del comportamiento gazapón de su toro, el torero de Beziers logró hacer lo impensable, ligar, templar y mandar a este animal que sobreabundaba en defectos en su comportamiento. Quizás los mejores naturales de la temporada han sido los de Castella, quien fue acompañado por la banda que tocaba en los altos de los tendidos el pasodoble Nerva. Dos pinchazos, 1/4 de espada desprendida y estocada trasera y tendida. Saludo desde el tercio.

Un quite variado y supremamente estético, brindó Castella a una afición que pareciera enloquecerse ante su presencia en el ruedo y no es para menos pues su quite está dentro de los mejores de la temporada colombiana. La faena con la muleta comenzó con su tradicional cambiado por la espalda en el centro del ruedo para momentos después empalmar tandas que terminaban en el fin de su cadera, alargando el brazo y abriendo el compás, llevando muy bien la embestida del toro noble que llevaba la cara a media altura y poco a poco fue mermando sus condiciones, se le acabó el motor… Momento que aprovechó Castella para arrimarse y embestir por el toro. 3/4 de espada trasera y lateral. Dos orejas.

FOTOS DE :  ARTURO GIRALDO U.