Castella – Perera, mano a mano insípido


por Alberto Lopera

Hoy en la plaza de Valencia se esperaba emoción, duelo y pulso entre dos gallos de pelea como Castella y Perera. No la hubo y la afición se quedó con la miel en los labios. Lo que pudo ser y no fue. No ayudaron los toros y los espadas, acabaron contagiándose de las adormiladas embestidas de los zalduendos, a los que les faltó el empuje y la emoción que a estos toreros les hace falta para que sus obras tengan eco en el tendido.

La única oreja de la tarde la cortó Castella al tercero, donde se vio el único pique de quites, con más disposición por parte de ambos que brillantez. Por gaoneras Perera, Castella por saltilleras. Antes toreó Castella enfadado de hinojos, rematando con una larga. Siguió este tercero la tónica de sus hermanos, calidad y poca fuerza. Le sirvió al francés, que toreó despacio aprovechando las cualidades del toro, destacando en una serie sobre la izquierda al ralentí. Estocada trasera pero fulminante que le hizo merecedor de la oreja.

El primero de Perera fue un toro con calidad aunque, también pecó de falta de fuerzas. Embistió con despaciosidad, importante su manera de colocar la cara, con los belfos surcando la arena. Salió Perera atacando, durase lo que durase el toro, que fue poco. Fiel a su toreo de mano baja y muleta rastrera, ligando en un palmo, con el engaño siempre adelantado y embarcando con la panza. Asentado el torero. No hubo mayor calado por la falta de transmisión del zalduendo. Mató de estocada caída.

Toros de Zalduendo, bien presentados, serios de cara; sin estar atacados de peso, bien hechos, pero de poco juego en general. Con calidad pero sin fuerza los tres primeros, manso y a menos el 5º, sin opciones 4º y 6º. Sebastián Castella: Ovación con saludos, oreja tras aviso y ovación con saludos tras aviso; Miguel Ángel Perera: Aplausos, silencio y silencio. Entrada: Tres cuartos. En banderillas saludaron Javier Ambel y Vicente Herrera en el 3º.