Los aficionados piden cambio en CORMACARENA


por Alberto Lopera

Mediante carta dirigida a cada uno de los miembros de la Junta de Cormacarena, ASOTAURO  solicitó cambio total en el manejo de la temporada taurina, en vista de los desafortunados resultados artísticos y económicos y el evidente aburrimiento de la afición con la actual administración de la plaza.

Previamente, se hicieron contactos con aficionados de diferentes sectores y se llevó a cabo un taller con taurinos representativos de los distintos grupos y tertulias, fruto del cual fue el documento que se envió a la Junta y cuyo texto es el siguiente:

Preocupados por el futuro de la temporada taurina en nuestra ciudad, nos permitimos dirigirnos a Usted y a los demás miembros de la Junta Directiva de Cormacarena para someter a su consideración los siguientes puntos:

1.- Desde la fundación de nuestra Asociación, hace más de 7 años, hemos adelantado una permanente lucha para defender la continuidad de la Fiesta Brava en nuestro medio, amenazada por grupos “antitaurinos” con el apoyo del Concejo de Medellín y de algunas autoridades regionales. Gracias a Dios el éxito nos acompañó y hoy, por lo menos a nivel local, el panorama está despejado.

2.- Simultáneamente, hemos mantenido contacto con las directivas de Cormacarena para apoyar todas las temporadas, y para servir de puente entre aficionados y empresa, transmitiéndoles las ideas, comentarios y sugerencias constructivas que puedan servir para mejorar la calidad del espectáculo y garantizar su rentabilidad.

3.- Desafortunadamente, ni las aspiraciones del público ni nuestros aportes   se han tenido en cuenta y el resultado salta a la vista: Cada año se reduce el número de asistentes, y, tanto en lo artístico como en lo económico, es desastroso.

4.- En ASOTAURO, como entidad organizada que mantiene un constante intercambio de ideas en diferentes reuniones con los amantes de las corridas de toros, hemos detectado que en los últimos años se ha producido una desbandada de los espectadores habituales de la plaza, motivada en diferentes razones que sería largo enumerar, pero de las cuales resaltamos algunas:

a) Elevación desmesurada de los precios, mientras que el espectáculo que se ofrece a cambio es cada vez más mediocre;

b) Mala presentación del ganado. Se traen “toros” sin edad, sin peso, sin pitones, sin trapío, con escasas excepciones, que se anuncian al público con pesos que no corresponden a la realidad, todo ello cohonestado por una denominada “junta técnica” cuyo papel es completamente inane;

c) Nóminas de toreros carentes de novedad. Se repiten hasta la saciedad los mismos toreros, como si en España y México no existieran otros diestros dignos de estar en esta plaza. En cambio se traen toreros como el famoso “Rubio de San Diego” que no torea en ninguna plaza del mundo, salvo en la nuestra;

d) Falta de respeto con el aficionado que es el que paga y sostiene la Fiesta. Se le presentan toros devueltos de una corrida de rejones, con las defensas completamente “mochas” en el festival de este año; no se avisa con anticipación la ausencia del cartel de Enrique Ponce, a pesar de que ya se conocía; el personal administrativo, en su mayoría, carece de aptitudes en materia de relaciones públicas y de buen trato con los aficionados; al foro que convocamos el año pasado para analizar la temporada, se excusaron de asistir todos los directivos y miembros de la Junta Técnica que fueron invitados, ignorando así una buena oportunidad para escuchar a los taurinos;

e) Total ausencia de comunicación con los clientes actuales y potenciales. En todo el año, a pesar de las facilidades tecnológicas hoy a la mano, no se envía ninguna información o motivación de compra. Á los centenares de

abonados que dejaron de abonarse no se les ha preguntado siquiera por las razones de su retiro. Pareciera que eso no le importa a la Empresa;

f) Las inversiones en publicidad son escasas y mal orientadas. La prueba está en que durante la temporada, la mayor parte de la comunidad ni siquiera está enterada de que hay toros en la ciudad. Con frecuencia nos preguntan si ya los toros se acabaron en Medellín;

g) Absoluta falta de integración con la comunidad. No hay una labor a lo largo del año procurando establecer alianzas estratégicas, canjes, y otros mecanismos de promoción de uso frecuente en el campo del mercadeo. En el 2014 volvieron a realizarse numerosos condumios por parte de establecimientos comerciales que quisieron aprovechar la temporada para atraer clientela. En todos brilló por su ausencia la presencia de Cormacarena; y,

h) Se ha rebajado la categoría a la plaza concediendo trofeos a diestra y siniestra; no se aplica en su integridad el Reglamento Taurino Nacional; se permite un abuso exagerado de precios en la venta de bebidas y comestibles dentro de la plaza; se tiene la percepción generalizada de que apoderados, toreros y ganaderos imponen sus condiciones, casi siempre con detrimento de los legítimos derechos de los aficionados.

Por las razones expuestas, creemos que la Junta Directiva de Cormacarena debe tomar decisiones que salven la temporada taurina que en las actuales condiciones está condenada a su desaparición. Ellas pueden ser:

1.- Entregar el manejo de la temporada taurina a una empresa diferente, mediante un concurso o licitación con participación de proponentes nacionales, extranjeros o mixtos, los cuales administrarían el aspecto taurino durante las fechas en que tradicionalmente se ha cumplido la temporada de Medellín, tal como lo exige la Corte Constitucional.

2.- Si Cormacarena decide continuar con el manejo de la temporada, ello sólo sería factible si se produce un cambio de los actuales directivos de la Corporación y de los integrantes de la Junta Técnica, ya que han perdido toda credibilidad ante los aficionados. Una temporada manejada por los

mismos estaría condenada de antemano al fracaso. No lo afirmamos nosotros, sino la totalidad de las personas que a la salida de la plaza nos abordan y los que a diario se comunican con nuestra entidad en busca de una solución a este problema que a todos nos afecta. Para el estudio de esta problemática realizamos una reunión con elementos pertenecientes a diferentes agrupaciones de aficionados, que coincidieron en el presente diagnóstico y en las respetuosas peticiones que ante la Junta hoy formulamos.

En cualquiera de los casos, solicitamos, en nombre de los taurinos de Antioquia, que se mantenga la temporada, que hace parte de nuestra tradición y cultura. Que la manejen quienes puedan y quieran dar un mejor resultado. La afición, desde la construcción de la plaza, ha contribuido mediante su asistencia, a las finanzas del Hospital. No es justo, ahora que, por una desafortunada gestión que ha llevado a esta crisis, se la prive de su principal entretenimiento: la Fiesta de los Toros.

Tenga la absoluta seguridad de que, si se producen los cambios que la afición reclama y necesita, ASOTAURO redoblará sus esfuerzos para respaldar una nueva etapa en la que podamos consolidar la Fiesta Brava en Medellín.

Con nuestra consideración y aprecio, nos suscribimos,

EMILIANO SIERRA C                           LUIS ALFONSO BERNAL B

Presidente de la Junta                           Vicepresidente de la Junta

LUIS ALFONSO GARCIA CARMONA     BLANCA INÉS VARGAS P

Director Ejecutivo                                Secretaria