Morante y El Juli, lleno en la plaza, sin orejas.


por Alberto Lopera

Se colgó el cartel de “No hay localidades” en Málaga para presenciar el mano a mano de dos grandes como Morante y El Juli. Gran expectación, a pesar del mal tiempo. Con 20 minutos de retraso comenzó el festejo debido a que se tuvo que acondicionar el ruedo tras las fuertes lluvias caídas.

Tarde para aficionados, con detalles muy toreros por parte de ambos protagonistas, que estuvieron muy por encima de sus oponentes. Falló el toro, pero no los toreros.

El primero de Zalduendo fue devuelto a los corrales por inválido y en su lugar salió un sobrero de Victoriano del Río, noble y muy flojo, que se quedaba parado al tercer muletazo. Variedad capotera de los protagonistas, quitó El Juli por chicuelinas y cordobinas, respondiendo Morante por delantales. El de la Puebla realizó una faena larga aunque intermitente, con pases sueltos sobre la diestra que tuvieron torería. Mató de un pinchazo y una media.

Fue el tercero un toro con poco empuje y de medio recorrido con el que Morante de la Puebla lo intentó pero sin poder lograr nada. El sevillano lo despachó de una media atravesada y un descabello. Lo mejor fue un quite por tapatías de El Juli.

Al de Jandilla lidiado en quinto lugar, Morante le recetó cuatro lances a la verónica de gran categoría. La labor de José Antonio con la muleta tuvo calidad sobre todo en el toreo al natural. Mucha voluntad aunque algo intermitente la faena por culpa de un toro flojo. Mató de un pinchazo y descabello.

El primero de El Juli fue un toro de Garcigrande, rajado y que fue mejorado por el torero en una faena de dominio total, basada en la ligazón y en la que el madrileño no dejó pensar al animal en ningún momento. Con el toro ya rajado al final de la faena, El Juli lo fijó con valor en terrenos de cercanías. La espada, que quedó baja y atravesada, le quitó el premio.

Manso y con mal estilo fue el cuarto, un toro de Victoriano del Río que hasta resultó imposible para un voluntarioso Juli, que muy poco pudo hacer. Mató de dos pinchazos y una estocada.

El sexto, de Garcigrande, también resultó deslucido. Manso y falto de raza. El Juli lo recibió con una larga cambiada en la puerta de chiqueros. El madrileño se impuso en una labor dominadora en la que exprimió a su oponente a base de mucho esfuerzo, con momentos de ligazón. Mal con la espada Julián.

Domingo 20 de abril de 2014. Toros de Zalduendo (1º devuelto), Garcigrande, rajado; Juan Pedro Domecq, sin empuje; Victoriano del Río, manso; Jandilla, manejable y Domingo Hernández, deslucido; y un sobrero de Victoriano del Río (1º bis) noble y flojo. Morante de la Puebla: Ovación con saludos tras aviso, silencio y ovación con saludos; El Juli: Ovación con saludos, silencio y ovación con saludos tras aviso. Entrada: Lleno de “No hay billetes”.