Única oreja para Daniel Luque en Zaragoza


por Alberto Lopera

Daniel Luque cuajó ante el sexto una faena importante. Un paso al frente del torero de Gerena que dio la cara y la medida ante un toro de Vellosino nada fácil. Con media arrancada y de embestida descompuesta en los primeros tercios, el sevillano se mostró muy seguro y firme desde el primer momento. Convencido, aguantó indecisiones del toro. Hubo valor y temple y con ello se terminó imponiendo al toro. Pisó los terrenos del animal con decisión. Media estocada. Le dieron una oreja y se pidió con fuerza la segunda que el palco no otorgó.

En su primer turno sorteó un toro de Juan Pedro Domecq con clase -sobre todo por el pitón izquierdo- pero con las fuerzas y la raza justas. El sevillano, que ya se lució en un quite a la verónica en el segundo, lanceó con gusto y ganando terreno de salida antes de una faena compacta y decidida. El secreto de su labor estuvo en el temple que aplicó al animal. Ligó los muletazos sin apretar en un conjunto con ritmo y lucido. Al natural hubo una serie importante. Terminó de meter al público en la faena con luquecinas. Faena larga que emborronó con los aceros.

Noble pero sin entrega ni finales fue el primer toro de Núñez del Cuvillo. Lo poco que tuvo el toro fue por el pitón derecho, por donde Finito de Córdoba, que estuvo decidido, cuajó muletazos primorosos en la primera parte de una faena de más a menos. Ante el cuarto dejó una faena de exquisiteces frente a un juampedro noble pero sin clase, entrega ni empuje. El cordobés estuvo muy dispuesto, toreando a gusto a la verónica, y sobresaliendo en un inicio precioso y muy torero. No tuvo fondo el toro pero todo lo que le faltó lo puso Finito a base de gusto, clase y estética. Remató de buena estocada y saludó una ovación.

El que hizo segundo fue un toro de Cuvillo que si bien se movió en los primeros tercios, tan sólo duró apenas una serie. A partir de ahí comenzó a rebrincarse, a no emplearse y a quedarse corto. El Cid, sin opción alguna, lo despachó de una buena estocada. El quinto, con el hierro de Vellosino, fue un toro serio y más hondo que los anteriores. Sin clase y sin humillar, el torero de Salteras hizo un esfuerzo, llevándose al toro a los medios, en una faena cumplidora pero sin brillantez.

Zaragoza, miércoles 23 de abril de 2014. Toros de Núñez del Cuvillo (1º y 2º), Juan Pedro Domecq (3º y 4º) y Vellosino (5º y 6º). Finito de Córdoba: Silencio tras aviso y ovación con saludos; El Cid: Silencio en ambos; Daniel Luque: Ovación con saludos tras aviso y oreja con fuerte petición de la segunda. Entrada: Dos tercios. Saludaron tras banderillear al segundo Alcalareño y David Saugar “Pirri” y Abraham y José Luis Neiro en el tercero.