Muy triste inició San Isidro su feria.


por Alberto Lopera

No comenzó bien San Isidro, la feria de mayor importancia en el mundo. Había expectativa por ver a David Mora triunfador del día anterior en Sevilla, pero los toros de Fraile (Valdefresno) decepcionaron, todos mansos y difíciles.

No ayudó la corrida de Valdefresno, que resultó desrazada y mansa en general. Sólo el esfuerzo de Diego Silveti ante el sexto y algunos detalles de Luque al quinto fue lo más destacado de una tarde en la que David Mora no tuvo opción alguna.

Diego Silveti realizó lo más notable de la tarde frente al sexto, un toro cinqueño, áspero y que embestía con la cara alta y sin emplearse. El mexicano realizó un esfuerzo importante y repleto de valor se mostró muy por encima de su oponente. Bien primero con el capote y con pundonor en la muleta, donde fue cogido sin consecuencias. A partir de ese momento, se levantó poniendo toda la carne en el asador y exponiendo una barbaridad. Fue prendido de nuevo en las bernadinas. Estuvo mal con la espada y todo quedó en silencio. 

El mexicano se estrelló en tercer lugar con un valdefresno deslucido, sin entrega, protestón y que incluso desarrolló genio. Faena larga y discreta la del mexicano.

El quinto fue un toro bien hecho y aunque tuvo un fondo de manso, tuvo mejor condición que sus hermanos, aunque siempre al límite de la raza. Luque aprovechó esa nobleza para sacarle partido en una faena que comenzó muy bien, con bonitas trincherillas y pases del desdén. Aunque nunca acabó de encender la llama porque el toro tampoco acabó de romper, el trasteo tuvo momentos de buen toreo. Mientras toreaba muy abandonado sobre la diestra, un pitonazo del toro le rasgó la taleguilla dejándole sus partes al descubierto, lo que solventó vistiendo un tejano corto. Mató de dos pinchazos y una estocada trasera. Saludó en banderillas Abraham Neiro, que fue prendido en su segundo par sin consecuencias.

El segundo, un toro cinqueño y alto de agujas, resultó manso y con una embestida descompuesta, apretando siempre hacia los adentros. Daniel Luque mostró tesón, siempre intentando sujetar al toro pero resultó imposible el lucimiento. Buena estocada.

El primer toro de San Isidro fue un valdefresno bien hecho y serio, pero muy blando y desrazado, condición que impidió que David Mora se pudiera lucir. El toledano se mostró variado e capa y ya con la muleta quiso sostener la embestida a media altura pero resultó imposible el lucimiento.

Otro toro desrazado fue el cuarto, de poca fuerza y sin condición alguna para que David Mora pudiera hacer algo decoroso. Se puso el toro complicado para matar, defendiéndose y echando la cara arriba, y le costó al toledano acabar con su oponente. 

Madrid. Plaza de Las Ventas. Viernes, 9 de mayo. Toros de Valdefresno, desiguales de presentación, altos de agujas y de juego descastado y mansurrón. David Mora: Silencio y silencio tras aviso; Daniel Luque: Silencio y silencio tras aviso; Diego Silveti: Silencio y silencio tras aviso. Entrada: Más de tres cuartos. Los toros lucían divisa negra en memoria de su ganadero Nicolás Fraile. Saludó en banderillas Abraham Neiro en el 5º.