Corrida de bostezos en la segunda tarde en Madrid


por Alberto Lopera

Ni una sola vuelta al ruedo, ni un solo toro permitió el lucimiento de los diestros anunciados en las segunda corrida de la feria. Ha sido una tarde de bostezos, para olvidar.

Decepcionante corrida de José Escolar en el tercer festejo de la Feria de San Isidro. Corrida bien presentada, entipada, seria y armada, pero baja de raza y a menos en el último tercio, tampoco se empleó en el peto. Deslucida. Del encierro tan sólo se salvó el buen primero que abrió plaza.

Abrió plaza un toro serio de José Escolar, bien hecho, armado, que desarrolló calidad aunque no terminó de humillar. Fernando Robleño inició bien la faena en dos series sobre la diestra templadas donde el toro se desplazó con profundidad. No hubo el mismo acople sobre la zurda. El madrileño estuvo capaz e inteligente frente a un animal que si bien duró poco tuvo buena condición. Mal con la espada. Noble, bajo de raza y sin finales fue el cuarto. A menos. El madrileño puso buena actitud y firmeza, imprimiendo carácter y tratando de empujar al toro hacia adelante por el pitón derecho. No fue faena brillante pero exprimió bien a su oponente.

Manuel Pérez Mota fue silenciado con el que hizo segundo, un toro noble pero que no se terminó de emplear y salía con la cara alta. Desrazado. El gaditano estuvo centrado, asentado y con oficio en una labor correcta frente a un animal a menos. Mató de estocada desprendida. Pérez Mota brindó al público la faena al quinto, un toro de poco recorrido y mirón. A la defensiva. El gaditano hizo un esfuerzo con él en una labor de estcaso relieve.

El tercero ha resultado un toro complicado, y aunque en los primeros compases tuvo fijeza, a partir del segundo tercio en adelante desarrolló peligro. Midió y se quedó corto. Miguel Ángel Delgado se lo llevó a los medios, queriendo siempre templarlo. Lo mejor fue la estocada con la que finalizó su actuación. Cerró plaza un toro sin entrega, bajo de raza y fondo. El sevillano hizo un esfuerzo en una labor sin historia.

Madrid, domingo 11 de mayo de 2014. Toros de José Escolar, bien presentados, entipados y armados. Deslucidos, bajos de raza y a menos. Destacó el buen primero. Fernando Robleño: Palmas tras aviso y silencio tras aviso; Pérez Mota: Silencio y silencio; Miguel Ángel Delgado: Silencio y silencio. Entrada: Tres cuartos. Destacó picando al cuarto Pedro Iturralde y Ángel Otero con las banderillas, obligado a saludar.