Sebastián Ritter volvió a asustar a Madrid!


por Alberto Lopera

Un “arrimón de miedo” pegó el colombiano Sebastián Ritter en el sexto toro de la corrida, un torazo de casi seis años, con dos puñales en la cabeza y negras intenciones de mansedumbre mala y peligrosa. El joven matador dió una lección de verguenza torera, y de valor sin límites. Nada más había que hacer ante la mansedumbre del toro de Gerardo Ortega que remendó la otra mansada enviada por la ganadería portuguesa de Couto de Fourinhos.

El tercero fue una prenda. Manso y violento, derrotando y metiéndose por dentro, cogió a Ritter para hacerle daño en el comienzo de faena. Hubo momentos angustiosos con el joven a merced de la bestia, antes de que las cuadrillas llegaran a socorrerlo. Expuso con sinceridad el colombiano, a pesar de su escueto bagaje como matador, pero ni toro ni público fueron agradecidos a la entrega del torero. Luego en el sexto, un toro muy ofensivo, que llegó muy parado al último tercio, se pegó un arrimón de órdago, que el tendido no acabó de ver ni reconocer. Se dejó llegar los pitones a los muslos en varias ocasiones, incluso las puntas le acariciaron la taleguilla en ocasiones. Después de un pinchazo y una estocada baja fue aplaudido.

El colombiano hizo lo mejor de la tarde donde alternó con El Paulita y Morenito de Aranda, ambos con muchas corridas encima, mientras el colombiano era su segunda actuación como matador de toros.

El tercero fue un toro con genio y movilidad, sin clase y soltando la cara, que tendió a violentarse enseguida. Con él Ritter, que sufrió una voltereta al inicio de la faena de muleta, intentó hacer el esfuerzo pero fue imposible dada la mala condición del burel, que siempre quiso defenderse más que embestir. Pinchó antes de agarrar una estocada casi entera y fue silenciado.

Esfuerzo importante el de Ritter en el sexto. Muy valiente el torero frente a un toro parado. Hubo determinación en una labor basada en los terrenos de rayas. Toro sin fuelle y zapatillas enterradas en la arena por parte del colombiano. Mató de pinchazo y estocada desprendida.

Madrid, 18 de mayo de 2014. Toros de Couto de Fornilhos, bien presentados, deslucidos, bruscos, sin clase; y dos (1º y 6º) de Gerardo Ortega, bien presentados y parados los dos. Luis Antonio Gaspar “Paulita”, silencio y ovación con saludos; Morenito de Aranda, palmas tras aviso y palmas tras dos avisos; y Sebastián Ritter, palmas y ovación en ambos. Entrada: Menos de tres cuartos.