Un gran futuro tiene Francisco José Espada


por Alberto Lopera

Una oreja – que de haber matado mejor – hubiesen sido dos, ha sido el balance para el novillero triunfador en San Isidro, Francisco José Espada. Toreó con gusto y armonía, con temple y suavidad a su segundo un gran ejemplar del Montecillo, noble y bravo.

La profundidad y la hondura del toreo de Francisco José Espada con un extraordinario novillo de El Montecillo han impactado en Madrid. No se le fue el excelente cuarto al madrileño, al que toreó por momentos al ralentí y le cortó una oreja de ley. El hierro de Paco Medina jugó además otros dos buenos utreros, el primero y el tercero, destacando con uno de ellos Lama de Góngora, que malogró su notable labor con la espada. Completaba la terna Posada de Maravillas, que fue silenciado con el lote de menos opciones.

Espada cortó una oreja del cuarto, un extraordinario novillo por su profundidad, ritmo, clase y duración en la muleta. Fue siempre a más el animal de El Montecillo, que fue fuertemente ovacionado en el arrastre después de que se le pidiera la vuelta al ruedo. El novillero madrileño estuvo muy bien con él, muy a gusto, en una faena planteada en los medios y que, como el novillo, fue a más en cuanto a intensidad y emoción. Hubo muletazos sobre ambas manos de trazo largo y muleta rastrera, toreando despacio y sorprendiendo por su torería, regusto en los remates y pases de pecho, siempre con la suerte cargada. Bellos fueron los ayudados por alto finales, matando de estocada un punto desprendida.

Madrid, 19 de mayo de 2014. Novillos de El Montecillo, bien presentados y de buen juego salvo 5º y 6º, deslucidos. Extraordinario el 4º y buenos 1º y 3º. Francisco José Espada, ovación con saludos tras aviso y oreja; Posada de Maravillas, silencio en su lote; y Lama de Góngora, ovación con saludos tras aviso y silencio. Entrada: Dos tercios.