Solo un milagro salvó a Sebastián Castella


por Alberto Lopera

Sebastián Castella ‘ha pasado la noche muy dolorido’ en la Unidad de observación del Hospital de Osuna tras el brutal percance que sufrió ayer en la plaza de toros de esta localidad cuando fue cogido por el quinto toro, que le causó considerables heridas en la cara y axila y una distensión cervical.

‘Ha pasado la noche regular, con muchos calmantes porque tenía mucho dolor. Presenta una evolución normal. No ha tenido fiebre y de momento hay que esperar’,
explica a mundotoro su apoderado Luis Manuel Lozano, quien comenta que el diestro francés deberá estar ‘al menos 48 horas más en observación por precaución’, y ha sido trasladado al Hospital Nissa Aljarafe de Sevilla:

‘Queremos que esté más cerca de su casa. Tiene que estar en observación 48 horas más, por el trauma tan grande que sufrió. Pero estamos contentos dentro de lo que cabe, la herida está bien’.

Una cogida brutal que causó al torero una fuerte contusión en la parte derecha de la mandíbula -los médicos descartaron una fractura-, además, herida contusa de alrededor de 6 centímetros por entrada de pitón en la axila derecha, que no afecta estructuras vitales, y varias contusiones torácicas. Luisma Lozano explica cuáles han sido estos daños:

‘El primer golpe fue el que le knoqueó, le reventó la piel y eso hizo que se le inflamara mucho la cara, se le hizo un tac y varias pruebas que descartaron fracturas en cervicales y mandíbula. Una vez hecho eso, procedieron a coserle la herida y la cornada de la axila fue extensa, no sabría especificar de cuánta extensión, pero limpia y causó algún destrozo muscular. Pero dentro de lo que cabe estamos contentos, porque podría haber sido mucho peor.’

Tras el susto inicial, todo indica que lo peor ya ha pasado, tal y como afirma el mentor del torero: ‘Ha sido un milagro, viendo cómo sucedió todo, hay que dar gracias a Dios. Fue un susto tremendo. Ha sido muy fuerte y muy brutal. La cogida fue tan seca que lo knoqueó, el toro lo zarandeó como un trapo y fueron unos momentos muy angustiosos porque quedó inconsciente y no sabíamos realmente lo que tenía. El toro lo manejó a su antojo con saña como un trapo’.

Los médicos aún no hablan de tiempo de recuperación: ‘Por el momento lo más importante es que se recupere, por encima de todo. Los médicos no han dicho nada sobre eso, lo principal es que se ponga bien por encima de plazos’, termina diciendo su apoderado.