Corrida trágica: los tres matadores heridos ayer.


por Alberto Lopera

Desde 1978 Las Ventas no vivía una corrida tan trágica, cuando a la altura del segundo toro, ya los tres matadores habían sido heridos y enviados a la enfermería por lo que obligatoriamente tuvo que suspenderse la corrida. Aquel año 1978  los toreros Ortega Cano, Paco Alcalde y Niño de Aranjuez fueron heridos y hubo de suspenderse el festejo.

La duodécima corrida de la Feria de San Isidro ha tenido que ser suspendida a la muerte del segundo toro del festejo por percance de los tres actuantes. David Mora resultó herido -en la pierna izquierda y una axila- a portagayola en el toro que abrió plaza, de cuya muerte se hizo cargo Antonio Nazaré, que pasó a la enfermería tras ser volteado en su turno de quites en el segundo, que le provocó una lesión de ligamentos. Ese segundo correspondía a Jiménez Fortes, que reaparecía de la cornada sufrida el pasado Domingo de Ramos en Las Ventas y fue cogido hasta en tres ocasiones, sufriendo dos cornadas, una de ellas de dos trayectorias en el muslo derecho.

David Mora fue corneado en el primero de la tarde cuando se había ido a recibirlo a portagayola. El de El Ventorrillo le prendió cuando el torero lo esperaba más allá de la segunda raya y, ya en el suelo, le volvió a levantar en varias ocasiones en una brutal cogida. Mora fue trasladado a la enfermería, sangrando abundantemente por el muslo izquierdo.

Se hizo cargo de la lidia Antonio Nazaré, cuya labor se vivió bajo los efectos de un ambiente de consternación. El toro, aunque noble, no tuvo clase ni fondo, y el sevillano, que dejó algún buen muletazo suelto entre las dos rayas, no logró que el público terminara de entrar en su faena. Mató de estocada caída y fue silenciado.

Una vez alterado el orden de lidia, el segundo cogió de salida a Jiménez Fortes cuando lanceaba a la verónica, afortunadamente sin consecuencias. Siguieron los sustos en el tercio de quites, con la voltereta de Nazaré cuando remataba con una media verónica un quite por chicuelinas. Se dolió el torero de la rodilla y pasó a la enfermería, donde se le diagnosticó una posible lesión de ligamentos. Luego, durante la faena de muleta, el malagueño volvió a ser cogido, siendo herido en el muslo derecho. Permaneció sin quejarse en el ruedo, siendo de nuevo feamente volteado al entrar a matar con enorme rectitud, saliendo del encuentro con la taleguilla destrozada y una nueva herida. El remiendo de Los Chospes, complicado, con genio y peligroso, embestía dormido en la primera parte del muletazo. Fortes brindó su faena a Manuel Benítez “El Cordobés”, presente en una barrera, y su labor fue un constante ejercicio de aplomo, valor y estoicismo. Heroico el malagueño, que fue ovacionado de camino a la enfermería.

Con los tres toreros heridos, el festejo hubo de ser suspendido. Madrid, 20 de mayo de 2014. Toros de El Ventorrillo (1º) y Los Chopes (2º). David Mora, herido; Antonio Nazaré, silencio en el que mató por Mora y lesionado por el segundo; y Jiménez Fortes, ovación de camino a la enfermería, tras ser herido. Entrada: Tres cuartos. Con los tres toreros heridos, el festejo hubo de ser suspendido a la muerte del segundo toro.