Miguel Angel Perera nuevo Amo de Madrid


por Alberto Lopera

Con tres orejas, a hombros y salida por la Puerta Grande han convertido a Miguel Angel Perera en el nuevo Amo de Madrid. La afición que agotó las entradas vibró con las dos magistrales faena del extremeño que se ha convertido en el diestro de mayor atracción del momento. Sus compañeros El Juli y José Mari Manzanares estuvieron muy lejos de confirmar la categoría que les mantiene como grandes figuras.

Miguel Ángel Perera ha cortado tres orejas tras brindar una soberbia tarde de toros en Madrid. El extremeño ha conseguido su tercera puerta grande como matador de toros en Las Ventas, si bien la de este viernes fue su segunda salida a hombros pues no pudo disfrutar de las mieles del éxito en su histórica actuacion en solitario en la Feria de Otoño de 2008 tras caer herido. Completaban el cartel El Juli, que pechó con el peor lote, y Manzanares, que protagonizó pasajes brillantes ante su primero.

Impecable y redonda fue la faena de Perera al tercero, premiada con dos orejas. Realizó un gran quite con el capote, toreando por chicuelinas seguidas de cordobinas y revolera. Inició después por estatuarios, impertérrita la planta, realizando después un toreo excelente sobre ambos manos, muy despacio, con hondura, ligado en un palmo de terreno y ralentizando por momentos las embestidas. Técnicamente fue un derroche de virtudes ante un animal bueno pero exigente, que sólo se entregaba mediante el arma del temple. Claridad de ideas y determinación del de Puebla del Prior, que toreó con mando y reunión y mató de estocada trasera.

Perera cortó una oreja de ley al sexto, un toro que no tuvo mala condición pero anduvo justo de todo. Midió al torero el animal, sin entregarse nunca. El extremeño le dio todas las ventajas, desafiante, gallardo y arrogante en una faena de gran amplitud de registros. Arriesgó mucho sin aparente esfuerzo, realizando todo con empaque. Mató de buena estocada y a pesar de que el toro tardó en caer, sumó un nuevo apéndice.

Madrid, viernes 23 de mayo de 2014. Cinco toros de Victoriano del Río, bien presentados y de desigual juego. Bueno y exigente el 3º, con clase y justa duración el 2º, manejable y sin finales el 6º, que nunca se llegó a entregar; complicado el 4º y deslucido el 5º. Y uno (1º bis) de Zalduendo, jugado como sobrero tras devolverse el titular por flojo, rajado. El Juli, silencio y palmas; José María Manzanares, ovación con saludos y silencio; y Miguel Ángel Perera, dos orejas tras aviso y oreja tras aviso. Entrada: Lleno de “No hay billetes”