Corrida de expectación, corrida de frustación!


por Alberto Lopera

El viejo aforismo se cumplió. “Corrida de expectación, corrida de frustación” Con lleno de no hay boletas y con el cartel más rematado : Castella que reaparecía después de la cornada de Osuna, Manzanares y Talavante. Los toros de El Pilar se encargaron de echar por la borda la corrida de hoy en Madrid.

Solo el sexto valió un poco para Talavante que volvió a mostrar sus condiciones de gran torero. La espada le quitó una posible oreja.

El quinto fue un toro imposible: deslucido, embistiendo con la cara alta y protestando. Ingrato animal, lidiado además entre protestas por su presentación. Faena imposible de Manzanares, intrascendente y plana, sin eco en los tendidos.

El cuarto fue un toro deslucido, justo de raza y que embistió con el pitón de fuera. Castella, enfibrado y queriendo, puso buena voluntad frente a un toro que nunca se deslizó a pesar de que el francés trató de empujarlo hacia adelante. Se estrelló el espada, que mató de pinchazo y estocada.

El tercero, feo de hechuras, fue muy protestado de salida y ello condicionó la lidia. El toro, que tampoco anduvo sobrado ni de fuerza ni de raza, no dio opciones a Alejandro Talavante que trató de templarlo en medio del descontento general. Sin opciones el extremeño, que coronó su actuación de estocada entera.

Deslucido, sin entrega el que hizo segundo, terminó rajado. José María Manzanares estuvo reposado en una faena en la que dejó muletazos sueltos sobre la diestra de cierta enjundia. Mató de estocada contraria y fue silenciado.

Abrió plaza un toro hondo, serio y bien hecho de El Pilar, con nobleza y buena condición pero sin empuje. Justo de fuerzas y bajo de raza. Sebastián Castella estuvo muy metido en la faena, poniendo mucha dedicación y temple en una faena que inició sentado en el estribo. Tras una buena serie sobre la diestra el toro se vino muy abajo. Finalizó de una metisaca y estocada.

Madrid, jueves 29 de mayo de 2014. Toros de El Pilar. Sebastián Castella: Silencio y silencio tras aviso; José María Manzanares: Silencio en los dos; Alejandro Talavante: Silencio y ovación. Entrada: No hay billetes.