Ponce, Juli y Castella a hombros en Toledo


por Alberto Lopera

A la una de la tarde Enrique Ponce y Julián López “El Juli” acompañaron al nuevo Rey de España Don Felipe VI de Borbón, en el almuerzo oficial en el Palacio Real a donde fueron invitados junto a otras mil quinientas personalidades. Terminado el acto oficial que engrandece al toreo, ambos diestros marcharona Toledo para torear la tradicional corrida del corpus donde triunfaron en unión de Sebastián Castella, todos salieron a hombros de una plaza que casi se llenó.

Enrique Ponce cuajó ante el cuarto un auténtico faenón. Cumbre el torero de Chiva frente a un animal que tuvo clase y buena condición. Desde el principio y hasta el final, Ponce toreó con exquisita elegancia, despaciosidad y temple. Armonía y estética a partes iguales en una labor en la que sobresalió su toreo al natural. Extraordinario. Muletazos largos, llenos de estética y la gran mayoría de las tandas a cámara lenta. Eternos algunos. La faena, muy reunida, estuvo ejecutada en apenas un palmo de terreno. Surgió todo el amplio repertorio del valenciano: trincherillas, cambios de mano, poncinas, el toreo accesorio por delante… Abundante y muy torera su labor. Bellísimo todo. Mató de buena estocada y se le pidió con fuerza el rabo que incomprensiblemente el palco no concedió. Dos orejas.

En su regreso a Toledo, el valenciano sorteó un toro noble y manejable de Garcigrande, de embestida suave pero con la fuerza justa. Enrique Ponce hilvanó una faena en la media altura, sin apretar al toro, fácil, torera y templada en la que destacó el toreo en redondo y que hubiese tenido premio de haber acertado con la espada.

El Juli cortó una oreja del segundo tras una cuajar una faena una faena plena de dominio y temple, muy reunida, y resuelta toda ella entre las dos rayas. Hubo ligazón en los muletazos ante un toro noble aunque falto de fondo. Mató de estocada trasera. Otro trofeo logró del quinto, un toro con movilidad y repetición por ambos pitones. El madrileño, que cuajó un buen quite por chicuelinas con el compás abierto, realizó una labor de gran continuidad y en la que tiró bien de su oponente sobre la mano derecha. Labor vibrante rematada de estocada corta.

Sebastián Castella paseó un trofeo del tercero, un animal que si bien tuvo nobleza le faltó empuje en sus acometidas. Faena templada, bien cosida, reunida y ligada. Llegó mucho al público la labor del diestro galo, especialmente en el epílogo con varios circulares. Solvente y fácil. No quiso salir a pie el francés y lo demostró ante el buen sexto que cerró festejo ante el que estuvo dispuesto y entregado. Abrió la faena en el centro con varios pases cambiados seguidos de una series con entidad sobre la derecha. Determinación y querer en la actuación de Castella, que ejecutó una labor en los medios y muy jaleada por los tendidos. Mató de buena estocada y a sus manos fue a parar un segundo trofeo que le abría la puerta grande junto a sus compañeros.

Toledo, jueves 19 de junio de 2014. Toros de Garcigrande (1º y 6º) y Domingo Hernández, correctos de presentación, enclasado el cuarto y buenos quinto y sexto. Enrique Ponce: Ovación con saludos y dos orejas; El Juli: Oreja y oreja; Sebastián Castella: Oreja y oreja. Entrada: Más de tres cuartos. Al término del paseíllo sonó el himno de España.