Miguel Angel Perera a hombros en Pamplona


por Alberto Lopera

Está imparable el diestro Miguel Angel Perera, sus triunfos son continuos, sus salidas a hombros son ya una costumbre y definitivamente se ha encaramado en el primer lugar de los toreros en el mundo. Lo acaba de reafirmar en la Feria de Pamplona.

Miguel Ángel Perera abrió la Puerta del Encierro y mostró el momento de plenitud que atraviesa. Dos orejas que debieron ser tres -el palco le negó el segundo trofeo en la rotunda faena al primero- y nuevo golpe de autoridad del extremeño. Fandiño pechó con un toro muy complicado y le arrancó la oreja al sexto mientras que Sebastián Castella fue silenciado en sus dos turnos.

Perera cortó una oreja importante del que hizo segundo, un astado que llegó al último tercio con movilidad, prontitud y un punto de raza. Sin demasiada clase, sí tuvo transmisión y exigencia. Apostó Perera dejándolo crudo y le tragó, le consintió y le tapó defectos en una faena que estuvo basada en la firmeza y la seguridad. Técnicamente muy bien el extremeño, especialmente sobre la diestra por donde toreó largo y templado en varias series notables. Bajó la intensidad al natural. Mérito y esfuerzo de Perera, que sobre la diestra logró otra serie buena. Finalizó en la corta distancia y una buena estocada. El palco, a pesar de la petición, dejó incomprensiblemente el premio en un trofeo.

Muy serio por delante el quinto, astifino y con las puntas mirando al cielo. Perera no pudo brillar con el capote de salida ante un toro que salió muy suelto y buscó tablas en los primeros tercios. Poco a poco, el extremeño fue atemperando la descalzada embestida del de Vegahermosa con las virtudes del temple y la firmeza de plantas. Bien al natural, el mejor pitón del toro, por donde llegó a torear con largura y buen trazo. El final de faena, con los circulares y muletazos sobre ambas manos sin la ayuda acaba de meter al público en harina. El pinchazo previo a la estocada dejó su premio en una oreja.

Serio pero bajo de hechuras el sexto. Bizco del pitón izquierdo. Fandiño, que se había estirado a la verónica sin continuidad, brindó al público y principió su labor al hilo de las tablas a buen nivel. Humillador pero de escaso recorrido el de Jandilla, con el que el vizcaíno porfió con firmeza pero sin ligazón, dejando pese a todo naturales de bella factura. Remató por bernadinas y se volcó en la estocada, cobrada al primer intento, tras la que cayó la oreja.

Pamplona, viernes 11 de julio de 2014. Toros de Jandilla y Vegahermosa (5º), bien presentados y de juego variado. Encastado el 2º, noble el 1º, deslucido el 3º, parado el 4º, se movió el 5º y a menos el 6º. Sebastián Castella: Silencio en su lote; Miguel Ángel Perera: Oreja con petición de la segunda y oreja; Iván Fandiño: Silencio y oreja. Entrada: Lleno. Destacó en la brega al segundo Javier Ambel. Bien con los palos Miguel Martín y Arruga frente al sexto.