Un gran mano a mano entre P. Hermoso y El Juli


por Alberto Lopera

Pablo Hermoso de Mendoza, con cuatro orejas, y El Juli, con dos, han salido a hombros tras actuar mano a mano en el segundo festejo de la Feria de San Lorenzo de Huesca. Los toreros, cada uno con sus armas, se impusieron a una corrida con los hierros de Fernando Sampedro y Santiago Domecq que no puso en bandeja el triunfo de sus matadores.

El sexto fue el toro de más posibilidades. Lo afianzó El Juli, que hizo aflorar la calidad y la clase del buen animal de Santiago Domecq. Lo cuajó el madrileño, roto con él, entregadísimo, a revientacalderas, llegando a torear de rodillas en el final de su labor. Descarado el torero, que puso a la gente en pie en un gran final aderezado de un espadazo un punto trasero. Cortó las dos orejas.

El cuarto se vino abajo demasiado pronto. Tuvo buena condición, pero llegó al último tercio sin transmisión ni emoción. El Juli realizó una labor sin eco, mató con facilidad y fue silenciado.

El Juli fue ovacionado tras lidiar al segundo, un astado noble, con buen embroque pero falto de raza y codicia, lo que hacía que levantara la cara al final de los muletazos. Puso el madrileño todo lo que le faltaba al toro en una labor inteligente, de buena conexión con los tendidos, resolutiva y dominadora, exprimiendo por completo a la res. Sin embargo, pinchó dos veces antes de la estocada y el golpe de descabello definitivo y se esfumó el premio.

Hermoso de Mendoza cortó las dos orejas del que abrió plaza, un toro distraído de salida y que acabó aquerenciado en tablas, agarrado y parado. Hubo que llegarle mucho pero Hermoso, que tiró de maestría, se inventó una faena con el medio toro. Con Dalí logró pasajes de alto calado, a pesar de la falta de raza y de motor del astado.

Hermoso logró un nuevo apéndice del tercero, un animal falto de fijeza al que lidió de forma ejemplar montando a Churumay, Disparate y Pirata. Con la hermosina a lomos de Disparate y los alardes de Pirata caldeó de veras el coso oscense.

Al quinto le faltó casta. Fue un astado reservón, parado, que no quiso embestir. Sin embargo, Pablo Hermoso fue capaz de crear, estando siempre muy por encima de las circunstancias. Mató de un rejonazo en dos tiempos que tiró al toro sin puntilla, logrando un nuevo trofeo.

Huesca, 10 de agosto de 2014. Toros de Fernando Sampedro, para rejones, y Santiago Domecq, bien presentados y de poco juego salvo el buen 6º. El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, dos orejas, oreja y oreja; y El Juli, ovación, silencio y dos orejas. Entrada: Lleno.