Hace 40 años un toro mató a José Falcón


por Alberto Lopera

Recordamos hoy a un gran torero portugués: José Falcón, diestro que estuvo en las ferias colombianas de 1971, recibió una fierte cornada el 3 de febrero en Medellín.

La madrugada de hace cuarenta años tiñó el toreo de luto. José Falcón, torero portugués de grandes facultades, luchador, honesto y capaz, caía mortalmente herido en La Monumental de Barcelona por un santacoloma de la ganadería entonces conocida como Hoyo de la Gitana, hoy Pilar Población.

José Carlos Frita Falcão, que era su nombre de pila, había nacido en Aldea de Povoas (Villa Franca de Xira) el 30 de agosto de 1944. Sus orígenes taurinos hay que buscarlos en su tierra natal y en la vecina Salamanca, donde fue acogido y adoptado y siempre gozó de cartel y partidarios, sobre todo entre profesionales y ganaderos.

Allí preparó su presentación con caballos en Las Ventas, fechada el 19 de marzo del 68 y saldada con el corte de tres orejas, que Falcón paseó bajo la mirada de Bienvenido Luján y Gregorio Lalanda, sus compañeros de cartel.

Ese mismo año en la Feria de San Juan de Badajoz recibió el doctorado de manos de Paco Camino, que en presencia de Paquirri le cedió el toro Norteño, de Cunhal Patricio, astado que abrió una trayectoria digna y honrada, regada además con serios percances.

Porque su manera gallarda y auténtica, sin perder la compostura ni la sonrisa, que Falcón tenía de hacer frente a los astados, le granjeó el respeto de la afición y la crítica, que valoró y ponderó sus éxitos con las corridas más duras de cada feria en la que tenía la oportunidad de entrar.

Después de confirmar en Madrid en el verano del 69, buscó con ahínco y fe una consolidación en las ferias, que, pese a su solvencia con el ganado más exigente, no acababa de llegar. Uno de los triunfos más sonados de su trayectoria aconteció en la Aste Nagusia bilbaína frente a un duro encierro de Miura, un año antes de su fallecimiento.

Aquel 11 de agosto, Falcón hizo el paseíllo en Barcelona (otra tierra a la que estaba muy vinculado por su matrimonio con Rosa Gil, propietaria del restaurante taurino Casa Leopoldo, con quien tuvo una hija póstuma) junto al rejoneador Álvaro Domecq y Manolo Cortés. El tercero de la tarde, Cuchareto, propiedad de alguien que siempre apostó y creyó en él como Fernando Pérez Tabernero, segó de un certero navajazo en el muslo la vida de un torero que se ganó el afecto, la simpatía y el respeto de cuantos le trataron.

En el video que acompaña este texto, perteneciente a la serie portuguesa Homens é Touros, se puede ver al malogrado torero en la plaza lisboeta de Campo Pequeno, junto a toreros como Mario Coelho o Ricardo Chibanga, que junto a Falcón impulsaron y engrandecieron el toreo a pie lusitano además de alumbrar a la gran figura portuguesa