Sensacional José Mari Manzanares en Gijón


por Alberto Lopera

Manzanares encadenó otra salida en hombros. Una puerta grande más sustentada en las virtudes más reconocibles de su toreo, armonía y prestancia, con el mejor lote de una manejable corrida de Cuvillo. Talavante cortó otra oreja del tercero en su segunda comparecencia en el abono, mientras Castella dibujó los muletazos más suaves y acompasados de la tarde al cuarto, pero, como Talavante en el sexto, se quedó sin premio por la tardanza del toro en doblar.

El jabonero segundo era una pintura. Tuvo son y recorrido, pero el empuje justo y la faena de Manzanares tuvo mucha prosopopeya, tiempos muertos entre pase y pase y entre una serie y otra, para que el toro se oxigenara. Al público le interesó el trasteo por la composición y encaje de los muletazos y pese a la falta de continuidad y a un pinchazo en la suerte de recibir le recompensó con una oreja.

El quinto fue el toro de la corrida porque a su nobleza unió clase y profundidad en la embestida, a pesar incluso de una voltereta en el tercio de varas. La faena de Manzanares tuvo de nuevo estética y armonía pero resultó demasiado lineal y predominó el acompañamiento. A pesar de un pinchazo y la lenta agonía del toro le dieron otra oreja.

Gijón, 16 de agosto de 2014, 6ª de la Feria de Begoña. Toros de Núñez del Cuvillo, un sobrero de El Pilar (1º bis), desiguales de presencia y juego variado. Segundo y tercero los mejores. Sebastián Castella: Palmas y ovación con saludos; José María Manzanares: Oreja y oreja; Alejandro Talavante: Oreja y ovación con saludos. Entrada: Más de media plaza. Saludaron Curro Javier y Luis Blázquez tras parear al segundo.