Diego Urdiales y S. Marín triunfaron en Madrid


por Alberto Lopera

Dos orejas de mucho peso – una para cada uno – cortaron en la última corrida de la Feria de Otoño en Madrid los valientes diestros Diego Urdiales y Serafín Marín.

Una corrida seria, ofensiva y exigente de Adolfo Martín que contó con dos toros de nota -un segundo con un fondo de nobleza bueno y un sexto encastado- puso fin a la Feria de Otoño de Madrid. El encierro, variado, tuvo también un tercer y cuarto toro complicados y un primero que si bien desarrolló nobleza le faltó mayor entrega. Diego Urdiales dio de nuevo un severo toque de atención. Sensacional el toreo al natura del riojano: sabor, torería, personalidad… Serafín Marín se vino arriba con el encastado sexto tras una voltereta. Faena de corazón y actitud.

El segundo fue un toro noble, con un fondo de calidad pero exigente y sin regalar nada. Torerísimo Diego Urdiales que, paciente y solemne, fue metiendo en la muleta al animal a base de temple. Un gran último tramo de faena, con el toro humillado y el riojano ralentizando el toreo al natural. Dos series muy buenas. Despaciosidad. Unos ayudados finales y una gran estocada dieron paso a una oreja de ley. El quinto fue devuelto y en su lugar se lidió un sobrero del Puerto de San Lorenzo, deslucido por manso y huidizo. De imposible lucimiento, siempre buscó las tablas y las salidas. El riojano se estrelló literalmente a pesar de que quiso sujetarlo en los medios primero y en los terrenos del animal después. Notable actitud de Diego Urdiales que remató de buena estocada.

El serio, cuajado y bien armado tercero resultó parado, agarrado al piso y áspero. Complicado por lo incierto y por su escaso celo. Serafín Marín anduvo porfión en una labor pundonorosa rematada de buena estocada. Toro en tipo y serio el sexto. Exigente, encastado, nada facil. Esfuerzo de asentamiento, firmeza y corazón de Serafin Marín que empapa al animal de muleta, destacando la templanza y el dominio. Muy sincero, es prendido por el animal. Faena valiente, de corazón. Buena estocada. Oreja.

Abrió plaza un toro bien hecho, reunido y serio, que cumplió en varas. Tuvo nobleza el animal pero sin raza por lo que le faltó continuidad en sus arrancadas. Buenos fueron los lances a la verónica de Uceda Leal, que compuso una faena larga salpicada de buenos muletazos sueltos. Mató de estocada tras pinchazo. Su segundo fue un toro complicado y que desarrolló peligro. Embistió con la cara alta. El madrileño abrevió en una faena sin opciones frente a un toro midiendo constantemente. En este toro fue cogido sin consecuencias el torero de plata Antoñares a la salida de un par de banderillas.

Madrid, domingo 5 de octubre de 2014. Toros de Adolfo Martín y Puerto de San Lorenzo (5º bis, manso). Bien presentados, serios y ofensivos por delante. El primero, desrazado; exigente pero con un fondo de calidad el segundo. Parado y áspero el tercero. Complicado y desarrollando peligro el cuarto. Exigente y encastado el sexto. Uceda Leal, silencio y pitos; Diego Urdiales, oreja tras aviso y ovación con saludos; Serafín Marín, silencio y oreja. Entrada: Casi lleno. Destacó picando al cuarto Francisco de Borja.