Daniel Luque, tres orejas en Zaragoza esta tarde.


por Alberto Lopera

Un total de tres orejas ha cortado Daniel Luque en su encerrona esta tarde en la plaza de Zaragoza. No salió a hombros pues según el reglamento de la plaza hay que cortar dos orejas en un mismo toro para lograrlo, y Luque cortó de a una a tres de los seis toros de esta tarde.

Más allá de las orejas, que fueron tres -y una más debió sumar tras la faena a su primero que el palco no atendió de forma incomprensible- en una plaza de primera como Zaragoza, Daniel Luque ofreció una tarde reveladora de su momento. Toreó de forma extraordinaria al bueno; anduvo fácil, capaz y solvente con los toros medios y resolvió con nota ante los que ofrecieron menos opciones. El sevillano cuajó una tarde plena de madurez en la que dio un paso al frente en su carrera.

Daniel Luque cortó una oreja de un excelente Tasador de Antonio Bañuelos que abrió plaza. De bandera el toro de la divisa burgalesa -que lucía preciosas hechuras, bajo, armónico, con cuello, de engatillada cormenta- se encontró a un torero en sazón. Fijo, pronto, humillado, de rítmica embestida, enclasado… muy completo. Ante él, Daniel Luque cuajó una faena extraordinaria por su templanza, naturalidad, relajo y buen gusto. Abandonado por momentos el torero. A placer. El inicio de faena, doblándose con él, fue sencillamente precioso. Torerísimo. Rotundo el sevillano ante un bravo animal. Faena ligada, siempre a más. Una serie sobre la diestra sin la ayuda fue importante. Al natural los muletazos surgieron largos, de fenomenal dibujo. Sabor y personalidad en los remates. Muy torero. La mejor versión de Daniel Luque salió a relucir en la Misericordia. Estocada entera y trasera. Se pidieron las dos orejas con mucha fuerza que el palco, en una decisión incomprensible, dejó en una.

.Zaragoza, jueves 9 de octubre de 2014. Por orden de lidia, toros de Antonio Bañuelos, bravo, enclasado, humillador y muy completo, gran ovación en el arrastre; Fuente Ymbro, deslucido y descastado; Alcurrucén, noble y manejable pero sin finales; Victorino Martín, ovacionado de salida, exigente pero rajado; Victoriano del Río, ovacionado de salida, deslucido, sin entrega y deslucido; Puerto de San Lorenzo. Daniel Luque, como único espada, oreja con fuerte petición de la segunda y bronca al palco, silencio, oreja, oreja, ovación con saludos y gran ovación de despedida; Entrada: Casi tres cuartos de plaza.