Morante y Talavante con arte iluminaron en Quito


por Alberto Lopera

POR:  GONZALO RUIZ

Una vez más la magia y el arte se fundieron en el escenario de la pequeña Plaza Belmonte de Quito, la que mantiene viva la llama de la afición en la capital del Ecuador. Con plaza llena y con una pertinaz llovizna se celebró el ya clásico Festival Virgen Esperanza de Triana en su décima edición. Se lidiaron cuatro novillos toros de Rumiquincha, primero, para rejones y tercero, uno de Triana y uno de Huagrahuasi de buen juego en general.

Esta vez, y tras la procesión al son de la Salve Rociera, con la Virgen llevada en andas por los toreros, se escuchó un respetuosos minuto de silencio en homenaje al maestro José Mari Manzanares. José Luis Cobo, responsable de la empresa Triana, empresario, ganadero, matador de toros y amigo personal del diestro fallecido, descubrió una placa en honor del torero alicantino.

Diego Ventura completó una magnífica actuación a lomos de Cigarrera, parando al buen novillo de Rumiquincha, brilló con kilates en Oro, en desplazamientos templados y buenas banderillas con cambios y cuarteos. El caballo Morante dio la nota no solamente por su valor para ir al toro, y sus mordiscos conocidos, sino por permitir que Ventura toree, literalmente, al natural, con una muleta y desde la cabalgadura. Gran cierre con Toronjo con tres rosas y un para dos manos concluyeron la faena premiada con una oreja simbólica que paseó en la vuelta al ruedo.

Y volvió Morante de la Puebla a Quito. Y la baraja de lances a la verónica, tanto en el recibo capotero como en el airoso quite, fueron de primor y arte puro. Un faenón regaló el de la Puebla al público de Quito, un trasteo de ritmo y temple, con sabor a torería antigua y con forzados de pecho de remate, de arrebato. Los ayudados por alto y los kikirikí pusieron colofón sublime a la obra de arte y las dos orejas simbólicas fueron el preludio para una vuelta en medio de la alegría general.

Afanoso salió el ecuatoriano Mariano Cruz Ordóñez mostrando su clase con el capote. Logró una faena pinturera, especialmente por el pitón derecho, con muy buenos momentos que el público aplaudió. El pitón izquierdo no era fácil, pero intentó Cruz y hasta consiguió al final una serie vistosa. Oreja simbólica y vuela al anillo celebrada.

Salió Alejandro Talavante con todo el ánimo de agradar y el saludo capotero fue entonado. Con el toro en tablas la res se definió bien tras el puyazo y el extremeño compuso un variado trasteo con pases de todas las marcas y momentos de torería cara, entre el agrado general. Dos orejas, vuelta al redondel y final de fiesta entre el contento del público que salió agradecido, una vez más, por el muy bonito festival.

Quito (Ecuador), jueves 4 de diciembre de 2014. Plaza Belmonte. Festival flamenco. Novillos de Rumiquincha (1º y 3º), Triana y Huagrahuasi (4º). Diego Ventura, oreja; Morante de la Puebla, dos orejas; Cruz Ordóñez, oreja; Alejandro Talavante, dos orejas. Entrada: Lleno en noche lluviosa.