Andrés Roca Rey primer triunfador en Cali


por Carolina Baquero

Sonaron clarines y timbales para dar inicio a la Feria número cincuenta y siete de la capital Vallecaucana. En el cartel se encontraron tres nacionalidades hermanas; Venezuela, Perú y Colombia.

Se lidiaron seis novillos de la ganadería de Ambaló S.A, de variada presentación y juego desigual. La novillada tuvo raza pero le faltó clase. Sobresalió el lidiado en cuarto lugar.

Con un novillo pronto y con poca clase se enfrentó el colombiano Juan Camilo Alzate, quien desde el capote supo resolver la papeleta ante las dificultades que se le presentaron especialmente por el pitón izquierdo por donde el ejemplar se recostaba. El bogotano estuvo decoroso y voluntarioso, pero sus esfuerzos fueron infructuosos.Petición de oreja y saludo desde el tercio.

Al cuarto de la tarde Alzate lo recibió con largas cambiadas para alegrar su actuación. Fue el novillo toro de mejor comportamiento a pesar que se fue quedado poco a poco, sin embargo cada vez que el novillero le daba de comer con la pañosa, el utrero acudía; el torero pecó por falta de entendimiento al ejemplar para dar la lidia correcta y permitió que lo que hubiese podido ser una faena de lucimiento se fuese apagando y terminara al hilo de las tablas. Silencio tras pinchazo y estocada.

El venezolano Jesús Enrique Colombo hizo uso de su técnica para llevar a cabo las tandas que aunque trompicadas por el ejemplar que siempre llevó su cara arriba, y el cual aunque con raza escaseó en clase, imposibilitando el lucimiento del torero que fue prendido sin consecuencias graves. Mérito total para el valor y disposición de Colombo, que desafortunadamente falló con el estoque; finalmente el toro fue pasaportado tras dos estoques y tres intentos de descabello. Palmas

El quinto de la tarde dio guerra a todos los profesionales que estaban en el ruedo de Cali, un novillo alto de agujas que desarmó a los toreros, provocó tumbo al caballo de Clovis Velásquez y voltereta al banderillero Ricardo Santana. En el tercio de banderillas ejecutado por el mismo Colombo, hubo poca suerte debido a la cara siempre arriba del ejemplar que en el cuarto par golpeó con la pala del pitón el cuello del venezolano quien se llevó un baretaso que aunque sin consecuencias que lamentar, mermó las condiciones del novillero por el fuerte golpe.

La faena fue corta y sin ligazón, fueron pases de honradez y ganas más no de calidad, nunca se pudieron entender toro y torero. Tres cuartos perpendiculares de espada y tres intentos de descabello. Silencio para el novillero y pitos al novillo en el arrastre.

Roca Rey del Perú saludó con hermosas verónicas y ceñidas chicuelinas, rematadas con una rebolera. Con los pies sembrados en la arena y sin mover un ápice Andres Roca Rey inició su faena con pases por alto y pases por la espalda, todo un abrebocas para una presentación de valentía, clase, raza y pundonor… Durante casi toda la faena estuvo encunado en los pitones del de Ambaló que tuvo raza y por momentos motor pero que no humilló. Con una estocada desprendida y que causó sangrado bucal, pasaportó al ejemplar. Oreja

El limeño Andres Roca Rey, fue arrollado en dos oportunidades por el novillo de Ambaló, una de estas en un cite por gaoneras y luego en su inicio por cambiados por la espalda con la muleta; reacciones propias de un novillo bronco y pronto. La faena del peruano fue de técnica y empeño, sacó agua de un pozo que estaba seco en bravura, arrancó cada pase encunandose entre los pitones. Entró a matar sin muleta, la estocada quedó trasera e infortunadamente el puntillero lo levantó dos veces; tuvo que optar el novillero por el descabello.