Los toros siguen en Cali y con más fuerza!


por Carolina Baquero

Lleno hasta las banderas en la plaza de toros de Cañaveralejo en el penúltimo festejo de la Feria de Cali, una temporada en que las entradas han ido en ascenso y donde se han vuelto a ver a diario las taquillas llenas de aficionados… Los toros siguen en Cali y con más fuerza.

Se lidió un encierro de la ganadería manizaleña, Ernesto Gutierrez, propiedad en este momento del heredero Don Miguel Gutierrez. Los toros tuvieron una presentación desigual y el juego variado, fueron encastados en su mayoría pero sin clase, algo broncos y con embestidas inciertas. Sobresalieron los lidiados en los tres primeros lugares.

Con gran faena dio inicio Luis Bolívar a la tarde en Cali, se degustó probando el pitón izquierdo mediante naturales limpios y de mucha plasticidad. La lidia siempre se llevó a cabo en el centro del ruedo, también gracias a la bravura del toro que aunque le faltaba algo de transmisión fue encastado y siempre atento a la muleta bien planchada de Bolívar. Todo lo que se veía como un rotundo triunfo se apagó con dos fallidos intentos con el estoque, luego pasaportó al primero de su lote con una buena estocada. Saludo desde el tercio.

No se entendieron toro y torero en el cuarto de la tarde, la sincronía que debía tener esa relación se rompía a medida que iban aumentando los minutos de la faena. El toro era encastado pero con mucho genio, una embestida por momentos muy incómoda que hubiese podido ser sometida si la muleta permanece en bajo pero con la media altura que se le dio, el toro reafirmó su condición. Mete y saque, pinchazo y estocada completa. Silencio.

Luis decidió regalar un séptimo toro con el permiso de la presidencia y la junta técnica de Cañaveralejo. Saludó con unos lucidos quites de capa como preámbulo de una faena con la pañosa que buscaba reivindicarse con la afición de su ciudad natal, sin embargo se percibía que Luis Bolívar no estaba sereno, su comportamiento era de ansiedad… La primera tanda mostraba una futura faena de postín pero se perdió el orden y tanto el diestro como el astado cambiaron; aquel toro de buen andar acusó mansedumbre y se desfiguró lo que intentaba hacer Luis. Estocada de gran factura. Dos orejas.

A Iván Fandiño le negaron una oreja y la música en las dos vueltas al ruedo que fueron fuertemente solicitadas por una afición que a la vez abroncaba a una Presidencia injusta e ilógica… Esa misma Presidencia que otorgó la tarde anterior una oreja con un bajonazo, hoy la negó tras buena faena y efectiva estocada. La actuación de Fandiño estuvo fundamentada en la técnica de poder ante un toro que aunque con calidad tuvo bastantes complicaciones, pensándose por momentos el pasar por la muleta. Fuerte petición de oreja y dos vueltas al ruedo.

El presidente de la plaza le quiso devolver a Fandiño la oreja negada, otorgándole dos a una faena que era merecedora de un sólo apéndice. La faena conectó desde sus inicios con los tendidos de Cali, fue ligada pero con poca limpieza … El nacido en Vizcaya lo puso todo para triunfar, las ganas y la voluntad estuvieron por encima de las condiciones del toro que al final de la faena quería buscar el arropo de las tablas. Estocada trasera y dos orejas.

Cañaveralejo se divirtió con la presentación de Pablo Hermoso de Mendoza, quien como siempre salió a satisfacer con arte la afición que fue a verlo. Sin embargo es tanta la emoción que genera el español que por momentos pasa desapercibida la falta de limpieza y temple en la faena; Pablo expuso mucho ante un toro que tenía picante pero con muy poca clase y con una embestida por arreones. Se le otorgaron dos orejas que hubiese podido ser una sola, tras un rejón de mala colocación.

No terminó de romper Pablo Hermoso en el sexto de la tarde, ejecutó muy bien las suertes pero quedó faltando toreo; no se le vió templar, se convirtió en una actuación para arrancar los aplausos pero sin ortodoxia. Hoy no fue el día de Pablo en Cali, poco se puede decir de su faena porque faltó orden y esto provocó que no se viese una faena definida; el mismo torero se malayaba al sentir que no se pudo acoplar ante los defectos del toro, que fue desclasado y bronco. Tres rejones defectuosos. Palmas