Ganas sobraron pero toros faltaron


por Carolina Baquero

Un sol radiante sobre la Monumental Plaza de toros de Manizales, clima que no concordó con los resultados de la corrida; un festejo sin orejas y con mal sabor.

Se lidiaron seis toros de la ganadería de Achury Viejo, de presentación variada, seria e imponente. El juego no fue bueno, en términos generales la corrida fue mansa y con peligro. El primero y sexto fueron los que más se dejaron.

Un gran saludo le dio a la tarde, Manuel Libardo con una faena en redondo ligada y en su mayoría tem plada, debía por momentos perderle el paso al toro que era encastado y muy pronto. El pitón más potable y el cual más aprovechó Libardo fue el derecho, no era fácil entender al de Achury que tenía mucho genio y el de Ubaté lo consiguió. Estocadón en lo alto. Saludo desde el tercio.

Manuel Libardo sigue demostrando el buen momento por el que pasa, toreando con suavidad, calidad y técnica a un ejemplar que acusaba mansedumbre pero con casta y empuje, hecho que permitió transmisión… Claro que evidentemente quien lo hizo embestir y le enseñó el camino indicado para lograr ver una faena de arte con sabiduría, fue el ubatense. Falló con la espada y el descabello, perdió los trofeos que tenía en su haber.

Santiago Naranjo de la ciudad de Manizales, no tuvo suerte con ninguno de sus ejemplares; de los tres fue el que peor lote tuvo. Con los dos se repitió casi la misma historia porque no se pudo configurar faena; Santiago salió con voluntad pero definitivamente sacar agua de un pozo seco.

Lo de resaltar para la presentación del Manizaleño fue la buena estocada de su primer toro y las palmas de reconocimiento por parte del respetable.

Un toro complicado y peligroso el que le correspondió al español, Juan del Álamo quien ni siquiera una tanda logró facturar al astado que se vencía y buscaba el cuerpo, intentando desarmarlo constantemente. El salmantino intentó quedarse quieto pero pronto se indispuso y ya no quiso saber de Serranito. Entrar a matar fue complicadísimo, dejó media espada en mala colocación y finalmente tras muchos intentos de descabello, sonaron los tres avisos. Silencio y pitos al toro.

Del Álamo ejecutó una faena corta pero profunda en el centro del ruedo al sexto de la tarde, abrió el compás y alargó el brazo en buenas tandas con la derecha. Fue corta por las condiciones del toro que tampoco fue bravo. Palmas tras dos avisos.