Murió Rafael E. Casal, gran señor y aficionado


por Alberto Lopera

Falleció ayer en su querida ciudad de Valencia (Venezuela), el gran aficionado y mejor amigo Rafael Enrique Casal, dejando un hondo vacío en su familia y en toda la gente querida del vecino país, al que amó con toda su alma hasta los últimos instantes.

Desde Colombia queremos hacer llegar a su señora esposa Graciela, a sus hijas, y muy especialmente a toda la afición taurina venezolana nuestra voz de pesar ante la irreparable pérdida de un hombre bueno y un taurino fiel.

En su homenaje queremos transcribir lo escrito por su gran amigo, el gran periodista Víctor José López “El Vito”:

A las dos y treinta minutos de esta tarde ( 14:30 horas), hoy sábado 24 de enero de 2015,  falleció en la ciudad de Valencia el Dr. Rafael Enrique Casal: un gran venezolano, un taurino destacado, excelente padre que siempre presumió de su familia, de Graciela su mujer y de sus hijos, de sus orígenes portugueseños en la Acarigua de sus pasiones.

Rafael Enrique Casal Heredia, se ha marchado con prisas; pues hace apenas unos días organizaba junto a Enrique Colmenares Finol el Proyecto País que debe estar listo para la muy próxima transición de la nación venezolana, si es que el destino de Venezuela como país es vivir.

Casi tanto como los toros, su pasión fue la política.

Universitario con vocación de servicio, Médico y Maestro de Juventudes,  hizo de Valencia su lar familiar, su sitio para los proyectos de la Venezuela soñada, el campo para su lucha de ideales dignos de la más grande de las empresas: la Libertad de la Patria.

Tuvimos el privilegio de compartir con Rafael Enrique tres de sus pasiones: Venezuela, los toros y la lectura. En repetidos viajes descubrimos un ser de excepción, optimista y generoso. Aunque vivimos dentro del fragor de la política jamás fue capaz de agredir u ofender al adversario.

Su bandera fue siempre La  Reconciliación de su Venezuela, de nuestra nación que a su partida deja destrozada, invadida, sin dignidad y sin soberanía, aunque él, a pesar de todo, siempre estuvo dispuesto a amarla hasta morir.

No es exagerado decir que Rafael Enrique Casal, murió luchando por Venezuela.

Hasta su esposa e infatigable compañera, Graciela Wasker de Casal, sus hijos e hijas, sus hermanos, hacia sus amigos que le quisimos con el orgullo que se vive al poseer el tesoro de su amistad nuestra condolencia.

Descansa en paz, hermano apreciado y querido.

VÍCTOR JOSÉ LÓPEZ