La gesta de EL SORO se comenta en el mundo


por Alberto Lopera

La gesta de El Soro en Valencia es la “comidilla” de los aficionados en el mundo. La plaza se llenó y sus alternantes Enrique Ponce  y José  Mari Manzanares completaron el cartel más lujoso de la feria. Cortaron las orejas y la afición salió feliz. El Soro cariñosamente fué paseado en hombros antes de llevarlo a la clínica donde le apreciaron fracturas en las vértebras 10, 11 y 12

Dolorido pero feliz por cumplir su sueño, El Soro aseguraba momentos antes de salir del coso valenciano que quiere más: “Esto no acaba aquí, vengo para quedarme y hacer temporada. No muchas corridas, pero sí quiero torear”, declaraba, y añadía sobre su actuación: “Me he entregado, me he vaciado, y Valencia se ha volcado conmigo como siempre. No me han ayudado los toros pero estoy feliz, la plaza por momentos ha sido un volcán”, expresaba desde el callejón el diestro valenciano.

El de Foios valoraba así el espectáculo: “Aquí falta emoción y creo que la hemos puesto. La corrida no ha servido, pero mis compañeros y yo hemos estado a gran altura y se han visto cosas muy emocionantes”.

Repuesto de una fuerte voltereta –“me duelen los riñones, pero estoy bien”, confesaba antes de conocer el verdadero alcance de la lesión-, El Soro se mostraba exultante: “Fíjate cómo he banderilleado con una pierna… ¿Y la porta gayola? Nunca se había visto algo así sentado en una silla, ¿verdad? No estaba prevista, pero me siento un torero creativo y me gusta improvisar”, afirmaba al tiempo que lanzaba flores a la afición de su tierra: “Valencia es única, extraordinaria. Llevaba toda la pirotécnica taurina en mi mente y aunque los toros no me han dejado hacer el toreo reposado que llevo dentro ahora, mi entrega se ha visto y me la han recompensado”.