Espartaco: “Lo que viví el domingo es irrepetible”


por Alberto Lopera

Juan Antonio Ruíz “Espartaco” no para de recibir felicitaciones y enhorabuena detodoalagente del  toro por su gran actuación en lacorrida de Resurrección en Sevilla donde fué sacado a hombros por la Puerta del Príncipe de La Maestranza por los toreros que se encontraban allí como Juan José Padilla, El Tato, El Cid, Pepín Liria, y muchos otros.

‘Me gustaría tanto saber contar lo que viví. No puedo. No soy capaz. Es tan grande todo, tan indescriptible para mí…’ Pocas emociones más sinceras habrá que la que aún persiste en la voz y el gesto del maestro Espartaco. Después de una tarde ‘inimaginable así’ en su adiós a Sevilla y al toreo de luces, volvemos a hablar con él. Quedaba ‘pendiente’, a modo de pacto, cerrar el círculo y revivir las sensaciones del pasado Domingo de Resurrección.

¿Qué se siente ahora? ‘Una tranquilidad tremenda. Salió todo bien pero ya dije que tenía mis dudas. Preguntaba a otros compañeros y me decían que era normal tener esas dudas, que me iban a ayudar. Y parece que así fue. Me vinieron bien para hacerme a la tarde’.

Reiteró una y otra vez que no buscaba el triunfo de cualquier manera, que su lucha era otra. Y aunque su ‘debut y despedida’ se enmarcaba en una tarde toda para él, los números dicen que va a ser uno de los triunfadores del abono sevillano. No le da mayor importancia: ‘Soy una persona realista. Las locuras a veces salen bien pero lo importante es la regularidad. El mérito no es hacerlo un día, es hacerlo cada día’.

Un adiós ‘en hombros del toreo’ en una Puerta del Príncipe distinta: ‘No se pareció a las que tuve ‘en activo’. Entonces piensas ‘voy a ser figura, voy a mandar en esto, se están cumpliendo mis esperanzas…’ pero el domingo fue mayor que todo eso. Imagínese pensar ‘salgo en hombros de estos héroes, del toreo, que mi hijo lo está viviendo en persona…’ Por muchas Puertas del Príncipe que hubiera abierto ninguna se puede igualar a lo del domingo. Salía en hombros yo, pero en realidad lo hacía toda la grandeza del toreo’.