Dos buenos toros se le fueron a Juan Bautista


por Alberto Lopera

juanbauDos bravos y nobles toros de Alcurrucén se fueron con las orejas al destazadero. Y los dos le tocaron al francés Juan Bautista quien los entendió a medias, pues aunque estuvo muy digno especialmente en su segundo, fueron toros para haberles cortado las orejas.

Antonio Ferrera sorteó por delante un toro de Alcurrucén áspero y con un punto de genio. Se movió el núñez pero lo hizo sin entrega. La faena del extremeño, que banderilleró con oficio en tres pares de poder a poder, estuvo presidida por el asiento, la paciencia, la seguridad y el dominio. Molestado por el viento, Ferrera instrumentó su quehacer en el tendido 5. Bien técnicamente el torero que cobró una estocada y fue silenciado.

El que hizo segundo fue un toro bueno, que empujó en varas, y llegó a la muleta con clase, movilidad, nobleza… A la templada y pulcra labor de Juan Bautista le faltó alma. El francés, que toreó al abrigo de las tablas, hilvanó muchos muletazos aunque su labor no llegó a compactarse.

El quinto, frío de salida, sacó clase, bondad, prontitud y repetición en la muleta, descolgando por los dos pitones con mucha suavidad. Bautista anduvo más suelto y relajado que en su primer oponente en una faena con dos partes: una primera templada, con muletazos de gran calidad; y una segunda, cuando la faena comenzaba a coger altura, en la que un inoportuno desarme cuando toreaba al natural hizo perder reunión a su labor. Lo mejor, en cualquier caso, llegó toreando sobre la mano zurda. Mató Bautista de una buena estocada y se le pidió la oreja, pero el presidente no sacó el pañuelo y el diestro dio la vuelta al ruedo.

El Capea fue silenciado tras pasaportar al tercero, un animal protestado por el respetable por su presencia. La faena del salmantino, decidido y con buen oficio, se vivió con frialdad por parte del público y no alcanzó relieve ni eco alguno.


Madrid
, martes 19 de mayo de 2015. Toros de Alcurrucén. Correctos de presentación y de variado juego. Destacó la clase y el fondo de los toros 2º y 5º. Manejables y de buena condición 3º y 6º; y deslucidos 1º y 4º. Antonio Ferrera, silencio y silencio tras aviso; Juan Bautista, silencio y vuelta al ruedo tras petición; El Capea, silencio en su lote. Entrada: Tres cuartos. El viento molestó mucho y condicionó el resultado artístico de la tarde.