Triunfo de Castella con un gran toro, brindado al Rey.


por Alberto Lopera

untitledInmenso estuvo el torero Sebastián Castella con un gran toro, al que le realizó una faena muy completa donde la lentitud de los muletazos ha sido el común denominador. Faena que brindó al Rey de España D. Juan Carlos de Borbón con éstas palabras: ” Majestad el primer toro no se lo brindé porque  le ví pocas condiciones. Lo hago en éste al que le veo posibilidades, y lo brindo a Usted por lo mucho que representa para la Fiesta su presencia en la plaza”.

El quinto fue un sobrero extraordinario de El Torero, un animal que embistió con codicia, clase, humillación, temple, ritmo… Así tomó los engaños “Lenguadito” por los dos pitones, con prontitud y duración también como otras virtudes de un animal cumbre. Y faena importante de Castella, de sobresaliente temple, dándole todas las ventajas al toro en la apertura de faena, aprovechando la inercia, y luego poco a poco reuniéndose con él en series compactas sobre la diestra. Todo en los medios, a pesar del viento, por abajo y con ligazón. Con la zurda toreó igualmente despacio, bajando la mano y toreando con los vuelos. Toreo encajado del francés, que epilogó su quehacer con muy bellos ayudados por bajo. La estocada quedó trasera y desprendida y quizá por ello todo quedó en un solitario trofeo.

Urdiales cuajó al cuarto una faena de notable expresión. Fue éste un toro con movilidad, duración y prontitud, aunque sin terminar de entregarse ni de rebosarse en su embestida. Urdiales, que brindó su labor a Curro Romero, presente en un tendido, logró una faena de menos a más, revestida de la personalidad y torería que tiene el riojano, llenando mucho la escena y con muletazos sueltos buenos por el pitón derecho. Sin embargo, una tanda muy buena al natural citando de frente a pies juntos fue el cénit de su actuación. Faena larga, coronada de una estocada y cuatro descabellos. Sonaron dos avisos y dio la vuelta al ruedo entre algunas protestas.

Talavante emborronó con la espada una buena actuación frente al tercero, un toro que se movió mucho pero sin ritmo. Embistió rebrincado y punteando los engaños el de Cuvillo, que se encontró con un torero firme y poderoso. Inició el extremeño su labor con estatuarios y su labor estuvo presidida por una premisa: no dejarse enganchar los trastos para lograr atemperar las acometidas. Hubo algún momento bueno, sobre todo por el pitón izquierdo, por donde logró buen pulseo. Sin embargo, echó todo a perder con el acero.
Abrió plaza un toro de buenas hechuras, que blandeó desde el principio y además era de deslucida condición, pues ni humillaba ni se desplazaba en la muleta de . El riojano abrevió, siendo la estocada cobrada al primer viaje lo mejor de su actuación.

Madrid
, jueves 21 de mayo de 2015. Toros de Núñez del Cuvillo. Correctos de presentación y de decepcionante juego. Deslucidos 1º, 2º yy 6º. Más manejable el 4º. El 3º con movilidad pero rebrincado. El 5º fue devuelto por flojo a los corrales y sustituido por un sobrero de El Torero, ejemplar de sobresaliente nota y fuertemente ovacionado en el arrastre. Diego Urdiales, silencio y vuelta al ruedo tras dos avisos; Sebastián Castella, silencio y oreja tras aviso; Alejandro Talavante, silencio tras aviso y silencio. Entrada: Lleno de “No hay billetes”. S.M. El Rey Don Juan Carlos I y su hija la Infanta Doña Elena presenciaron juntos el festejo desde dos localidades ubicadas arriba de chiqueros.