Muy digna actuación de Luis Bolívar en San Isidro.


por Alberto Lopera

IMG_3897 (1)Una muy digna actuación de Luis Bolívar en su única comparecencia en la Feria de San Isidro con dos toros de diferente hierro y comportamiento. Se mostró muy torero con su primero de Baltazar Iban y muy técnico y decidido con el último complicado de Torrealta.

Las mejores ovaciones han sido para el madrileño Fernando Robleño que volvió a convencer a sus paisanos.

Abrió plaza un toro noble y manejable de Baltasar Ibán, de buen son, especialmente por el pitón derecho. Fue por ahí por donde Fernando Robleño logró lo más redondo de su labor en un par de series en las que corrió bien la mano, llevando sometido al toro. Labor madura del madrileño, instrumentada toda ella en los medios de la plaza. Hubo gusto en los muletazos por abajo para cuadrar al toro. Ovación para el torero y también para el toro en el arrastre. El cuarto tuvo muy buena conducta en los primeros tercios, cumpliendo en el caballo. Sin embargo, en la muleta a partir de la segunda tanda comenzó a reponer y a embestir con la cara alta. Se fue quedando cada vez más corto. Faena muy segura de Robleño, en su versión más lidiadora, manejando al toro con facilidad. Mató de estocada y saludó una ovación.

Serafín sorteó un toro noble pero rebrincado y que manseó mucho. Deslucido y saliendo siempre suelto. El catalán, que estuvo mucho tiempo delante del toro, dejó una faena técnica en la que se mostró por encima de su oponente. El quinto tomaba bien el primer muletazo pero le costaba repetir. De escaso fondo y deslucido, ante él, Serafín Marín dejó otra faena larga, paciente y de buen oficio pero sin lucimiento.

Luis Bolívar anduvo decidido en una labor que tuvo una primera parte de toreo ligada y derecho. Subió la intensidad de la faena por el izquierdo antes de un final en el que intercaló toreo templado. Falló con la espada. Tras partirse la mano izquierda el titular, salió un sobrero de Torrealta que resultó deslucido y geniudo. Se movió pero lo hizo sin clase alguna. Tesonero anduvo el colombiano que instrumentó buenos muletazos, especialmente por el derecho. Con la espada no tuvo suerte siendo silenciado al final. 
Madrid
, domingo 31 de mayo de 2015. Toros de Baltasar Ibán y un sobrero, el sexto, de Torrealta. Bien presentados, serios. Deslucidos en líneas generales a excepción del buen tercero, encastado y exigente. Fernando Robleño, ovación con saludos en ambos; Serafín Marín, silencio en su lote; Luis Bolívar, palmas tras aviso y silencio. Entrada: Tres cuartos de plaza. Saludó tras banderillear al tercero Raúl Adrada.