Los toros de Cuadri, defraudaron en Las Ventas


por Alberto Lopera

robleno_madLos famosos toros de Cuadri no se vieron en el ruedo de Las Ventas. Por lo menos, su bravura. Aunque tuvieron kilos y pitones astifinos, por dentro estaban vacíos de raza. Solo uno – el cuarto – se salvó del desastre ganadero. Y solo un torero – Robleño – escuchó una ovación. Lo demás, nada de nada.

El cuarto fue un toro castaño con movilidad, agresivo y que transmitió tensión a los tendidos. Temperamental el de Cuadri. Encabo, lidiador con el capote, fijó bien la embestida antes de lograr una faena con puntos de entereza y sabiendo tirar en determinados momentos del animal sobre todo por el pitón derecho. Las pausas convenientes entre las series ayudaban a potenciar la movilidad del toro. Labor de oficio, conocimientos y madurez, pero mal coronada a espadas. La gente tomó partido por el toro. En banderillas, puso un gran primer par Ángel Otero.

El segundo fue un toro serio, muy cuajado, con plaza, que empujó en el caballo aunque sólo con un pitón y con la cara alta. En la muleta tuvo buen fondo de nobleza aunque resultó bajo de raza. Empezó topando pero gracias a la firmeza y seguridad de Robleño sacó nobleza. El torero anduvo firme, paciente, sin aburrirse, sacando el fondo del animal y ejecutando muletazos sueltos de buena factura, sobre todo por el pitón izquierdo. Mató de una estocada y saludó la ovación del público.

El tercero tomó dos varas con la cara alta y sacó cierta nobleza y humillación en las dos primeras tandas. A partir de la tercera fue a menos y se complicó hasta acabar descompuesto. Alberto Aguilar estuvo bien plantado en la primera mitad de faena, corriendo bien la mano y tirando de él. Al descomponerse el toro, el lucimiento ya resultó imposible. Mató de tres pinchazos.

Madrid, martes 2 de junio de 2015. Toros de Hijos de Celestino Cuadri. Muy bien presentados, entipados, con cuajo y hondura. Corrida con mucha plaza. Parados los tres primeros, nobles y bajos de raza; y más complicados los tres últimos. El 4º, el de más movilidad y agresividad, fue ovacionado en el arrastre. Luis Miguel Encabo, silencio y pitos tras aviso; Fernando Robleño, ovación con saludos tras aviso y silencio; Alberto Aguilar, silencio y silencio. Entrada: Tres cuartos.