Definitivamente Canorea deja la plaza de Sevilla


por Alberto Lopera

canorea-sevilla-511Definitivamente el empresario Eduardo Canorea Pagés deja la plaza Real Maestranza de Sevilla después de 75 años de ser manejada por sus antecesores, padre y abuelo. El mal manejo en los últimos años y su prepotencia ante las figuras del toreo como El Juli, Morante, Perera, Manzanares y Talavante quienes desde hace dos años nada quieren saber de este señor, de ahí la ausencia en los carteles de las últimas ferias. Según Canorea “motivos de salud” le llevaron a tomar la decisión.

Este es el texto de la carta en la que da a conocer la esperada determinación, especialmente por varias empresas importantes entre quienes está la de los mexicanos en cabeza de Alberto Bailleres.

“Es ya pública una decisión que tomé hace algún tiempo que no es otra que la de retirarme del ejercicio de mi profesión. Razones de salud me llevan a este fin de un largo camino en el que he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas a las que debo sincera gratitud por lo mucho que me han enseñado. Buenas gentes del toro que dan lo mejor de sí mismas por la Fiesta, esa expresión del alma española que no tiene parangón por su profunda belleza y porque resume las mejores virtudes de nuestro pueblo y sirve de inspiración a las demás artes. En esta hora del adiós, no puedo olvidar a mi padre, una persona de total humanidad que me enseñó el gran valor de hacer honor a la palabra dada y de ser justo con los demás; esa ha sido mi intención siempre. Dar las gracias a la afición de Sevilla es obligado por su sensibilidad y su tolerancia, también pedir indulgencia por los yerros en que, sin duda, he incurrido; de ellos he aprendido mucho más que de los aciertos y a quienes pudieran haber contrariado, pedirles disculpas es también una deuda que debo saldar. Por último, agradecer a los empleados de la Empresa Pagés, con Ramón Valencia a la cabeza, en cuyas manos encontrarán la garantía de un hombre honesto y perseverante que, no tengo la menor duda, llevará el timón con la seguridad que da el buen juicio’. Gracias a todos.

Eduardo Canorea Pagés