Roca Rey empezó con fuerza los sanfermines en Pamplona


por Alberto Lopera

orejawebLa única oreja cortada hoy en la novillada de apertura de los Sanfermines en Pamplona, ha sido por parte del novillero peruano Roca Rey quien va camino de consagrarse como el mejor torero peruano de los últimos años.

Andrés Roca Rey se ha convertido en el primer nombre propio de la Feria del Toro de Pamplona tras una tarde en la que el peruano dio una gran dimesión. Actitud, ambición, hambre, compromiso, valor, aplomo…todo eso y más ofreció Roca Rey en su debut en Pamplona. Paseó una oreja a pesar de que el público pidió con fuerza la segunda en el sexto novillo. Posada de Maravillas, que volvía a Pamplona tras la lesión que sufrió en este mismo ruedo hace ahora un año, y Varea, que también debutaba en el coso navarro, dieron una vuelta al ruedo.

Los dos pinchazos previos a la estocada impidieron a Roca Rey cortar una oreja en su primero, tras una faena de enorme firmeza y ambiciosa actitud ante un novillo de áspera y deslucida embestida. Muy bien el peruano, siempre por encima de su oponente y pisando terrenos de compromisos con un valor seco. Variado y muy seguro fue el recibo capotero al sexto, intercalando chicuelinas y verónicas; galleó por rogerinas, tras echarse con torería el capote a la espalda, para llevar el novillo al caballo y cuajó después un quite por chicuelinas y tafalleras. El inicio, con pases cambiados por la espalda y con los pies enterrados en la arena, fue el preludio de una labor llena de compromiso, actitud y ambición. Muy por encima de su oponente, que si bien tuvo calidad adoleció de fuerza. Solvente, seguro, fácil, lleno de recursos y con la cabeza despejada. Finalizó su labor de una gran estocada y se le pidieron con fuerza las dos orejas que el palco dejó en una. Gran dimensión.

Templado el recibo capotero de Posada de Maravillas al primero, un novillo bien hecho, armónico y con cuajo. Brindó el extremeño a la Comisión Taurina de la Casa de Misericordia. Al novillo, con calidad pero muy justo de fuerzas, le costó desplazarse y la faena no tuvo mayor relieve debido a la falta de emoción del utrero de El Parralejo. El cuarto, de nombre “Caneco” y pelo colorado, fue un gran novillo de El Parralejo que embistió con mucha calidad y transmisión, tomando los engaños muy humillado y con fijeza, siendo ovacionado en el arrastre. Posada de Maravillas aprovechó tan buenas condiciones para torear a gusto en una faena de mucha personalidad y expresión. Aunque dejó una estocada entera, el uso del descabello le dejó sin premio.

Aseada resultó la faena de Varea a su primero, un novillo manejable aunque falto de transmisión. El novillero castellonense dejó algunos muletazos sueltos de mucha calidad, sobre todo con la mano izquierda, aunque le faltó reunión y acople con el de El Parralejo. Lo mató de una efectiva estocada tras un pinchazo. Hubo petición minoritaria. Antes, había destacado Roca Rey en un variado quite por tafalleras rematado de una saltillera y revolera en el que destacó su quietud y aplomo. El quinto se movió aunque sin mucha clase. Varea, que lo brindó al público, se mostró firme y poderoso en una faena en la que no acabó de tomar vuelo. A éste lo mató también de una efectiva estocada al segundo intento. De nuevo, Roca Rey puso a la gente en pie en un buen quite por gaoneras.

Pamplona, domingo 5 de julio de 2015. Novillos de El Parralejo, bien presentados y de juego desigual en conjunto. Extraordinario el cuarto. Posada de Maravillas, silencio y vuelta al ruedo tras aviso; Varea, vuelta al ruedo y ovación con saludos; Roca Rey, palmas y oreja con petición de la segunda. Entrada: Más de tres cuartos de plaza.