Enrique Ponce a hombros con maestría en Santander


por Alberto Lopera

ponce_sant15Dos orejas cortó Enrique Ponce en la plaza de Santander abriendo la Puerta Grande y saliendo a hombros. Dos faenas pletóricas de torería y conocimiento a dos toros de Nuñez del Cuvillo de diferente comportamiento.

Recibió Ponce al toro de su regreso al coso de Cuatro Caminos con verónicas de compás abierto en el tercio. El primero de Cuvillo tiró de riñones en el caballo de José Palomares. Ponce lo probó en los medios a la verónica cerrando con una larga cordobesa con mucho sabor. El toro, bien presentado, bonito de cara, resultó noble pero de corto recorrido. El de Chiva lo llevó con la cara metida en el engaño y en un cambio de mano le hizo romper hacia delante y levantar los olés de los tendidos. Sensacional con la diestra, deleitando con su embroque puro y clásico. Mató de estocada y cortó una oreja en una faena en la que conjuntó inteligencia, arte y saber hacer.

Salió el cuarto y Ponce lo recibió de capa por abajo, genuflexo a la verónica. Salió el astado con las manos por delante en los primeros lances y no ayudó nada en el tercio de banderillas. Comenzó de nuevo por abajo enseñando a embestir al animal, que no quiso entrar en la pañosa. Ponce dio tiempo y no cesó en sacarle, gota a gota, el buen fondo que tuvo. Destacó la última serie. Muletazos con cadencia y torería que hicieron las delicias de los tendidos, que se pusieron en pie. Se tiró a matar y dejó una estocada, sumando un nuevo trofeo que le abrió la puerta grande.

El quinto salió como el resto, desacompasado y con corto recorrido. Sin embargo, Castella apostó a lo grande y se fue a los medios para comenzar con una serie de pases cambiados sacándoselo por la espalda. El público respondió emocionado con una fuerte ovación. El de Cuvillo fue rompiendo en la muleta del francés y mostrando mejor condición que sus hermanos. Se lo pasó cerca Castella dando muestra una vez más de su característico valor. Lo toreó en redondo, se lo sacó por la espalda… Mostró Castella su mejor versión y la plaza rompió aplaudiendo. Dejó media estocada, tendida y un poco trasera, cayendo el toro a sus pies y cortando una oreja. Se le pidió con fuerza la segunda.

Inédito Manzanares en el primer tercio con el tercero, que salió sin fuerza de chiqueros y acometió de manera violenta en el tercio de varas poniendo en apuros al picador que guardaba la puerta. Recortado de cara pero más montado que los dos primerosel de Cuvillo, que acusó en cada pase su mansedumbre y distracción de las telas. Manzanares se limitó a probar las embestidas sin meterse de verdad en la faena, acrecentando la desentendida salida de los engaños. Entró a matar sin ganas y pinchó hasta en cinco ocasiones. Escuchó pitos.

Santander, 22 de julio de 2015. Cuarto festejo de la Feria de Santiago. Toros de Núñez del Cuvillo, desiguales de presentación y juego, destacando el buen 6º. Enrique Ponce, oreja y oreja; Sebastián Castella, saludos tras leve petición y oreja con fuerte petición de la segunda; y José María Manzanares, pitos y silencio. Entrada: Casi lleno en tarde nublada.