Almería se entregó a la torería de Talavante


por Alberto Lopera
talaalmeriaFaena de maravilla que le valió las orejas y la salida a hombros ejecutó en Almería el diestro Alejandro Talavante donde el valor y la personalidad fueron común denominador en el diestro.
Morante de la Puebla cortó una oreja del toro que abrió plaza, un animal de Zalduendo pobre de cara, noble pero flojo y bajo de casta. Faena intermitente del sevillano que dejó buenos muletazos sobre la diestra, con templanza y personalidad. Al natural instrumentó pasajes enormes en el toreo de frente antes de rematar su actuación de una estocada baja.

Al que hizo segundo, mejor presentado, lo saludó Sebastián Castella bien a la verónica y después quitó por chicuelinas. Faena buena a un toro que tuvo un molesto cabeceo y al que dominó para acabar toreando a placer por ambos pitones. Un arrimón final, varios circulares y un ramillete de manoletinas remataron una actuación que no tuvo rúbrica con los aceros.

El tercero, bien presentado, apenas fue picado pero resultó extraordinario de clase aunque algo mansito en la muleta. Se iba pero volvía siempre con movilidad, templanza y humillación. Talavante ejecutó una faena cumbre, redonda de gusto, imaginación, temple y variedad. Derechazos, naturales, arrucinas, naturales por ambos pitones de rodillas… Estocada caída. Dos orejas y vuelta al toro de nombre “Mendaz”, número 119, de 493 kilos y pelo negro mulato. Se pidió por algunos el indulto. No procedía por el punto de mansedumbre del toro. Excelente Talavante.

Almería, jueves 27 de agosto de 2015. Toros de Zalduendo, justos de presencia, nobles y manejables pero escasos de raza con una brillante excepción, el 3º, de nombre “Mendaz”, número 119, de 493 kilos y pelo negro mulato, que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Morante de la Puebla, oreja y silencio; Sebastián Castella, ovación con saludos y palmas tras aviso; Alejandro Talavante, dos orejas y silencio tras aviso. Entrada: Tres cuartos de plaza.