Diego Urdiales se adueñó de Bilbao con tres orejas


por Alberto Lopera

urdialespgDiego Urdiales abrió la Puerta Grande hoy en Bilbao. Por vez primera en la feria un torero traspasa el glorioso arco de la plaza en hombros de los aficionados. Un total de tres orejas, una y dos respectivamente, es el triunfal balance para el valiente torero.

Gran faena de Diego Urdiales frente al cuarto, un toro de calidad suprema y gran profundidad al que ha toreado al ralentí. Excelente obra, torería, gusto, sabor, muletazos eternos. Colocación, pureza, entrega. Series extraordinarias. Esmero, armonía y profundidad. Toreando con las yemas y el alma. Los trincherazos finales, profundos. Gran faena. Gran toro. Magnífica estocada. Dos orejas y gran ovación al toro.

El primero fue un toro noble, con fondo, aunque algo tardo. Exigió llegarle muy al morro y tirar de su embestida con seguridad. Así lo hizo Diego Urdiales, que cuajó una faena de caros destellos, revestida de torería y serenidad. Dos tandas buenas sobre la diestra. Obra con sabor. Buena estocada. Oreja.

El segundo fue un toro encastado y exigente, que no regaló nada. Castella estuvo firme y valiente, en una faena con carácter, de constante apuesta con su oponente. Labor más de fondo que vistosa. Mucho mérito del francés. Ovación con saludos. El quinto fue un toro con movilidad y embestida cambiante frente al que hizo un esfuerzo Sebastián Castella, que se mostró firme y atemperando el apunto de brusquedad del animal. Buena estocada. Ovación con saludos tras petición.

Parado resultó el tercero, al que le faltó fondo y empuje. Sólido Miguel Ángel Perera, que buscó muletearlo en los medios. Sin posibilidad de éxito. Labor sin brillo. Deslucido el sexto que no tuvo clase y repuso las embestidas. Esfuerzo de Perera que puso empeño y temple, echando adelante siempre los engaños sin encontrar respuesta del animal. Estocada trasera.

Bilbao, sábado 29 de agosto de 2015. Toros de Alcurrucén, bien presentados, entipados, variados de hechuras y pelajes. De desigual juego. Un extraordinario toro, el cuarto, de mucha clase y profundidad; bueno y con fondo el primero; encastado y exigente el segundo; deslucidos tercero y sexto; con movilidad y cambiando el ritmo el quinto.
Diego Urdiales, oreja y dos orejas. Sebastián Castella, ovación con saludos y ovación con saludos tras petición y Miguel Ángel Perera, palmas y ovación. Entrada: Dos tercios.