César Rincón disertó en la Librería “Orson Welles”


por Alberto Lopera

imagenAyer viernes en las primeras horas del anochecer, César Rincón fue el encargado de la tradicional conferencia en la librería “Orson Wellws” de la capital española.

Medio centenar de personas en “Con Tarima” , pequeña y abigarrada librería (libros, té, café…) en el centro de Madrid. Convoca el Ateneo Cultural Taurino Orson Welles y el invitado, nada menos, es el maestro César Rincón.

La Orson lo ha vuelto a hacer. Ya pasó semanas y meses anteriores, con Victorino, Juan Mora, Juan Bautista, El Fundi y seguirá pasando, avisan.

El toreo, maestros (y ganaderos) con cosas que decir y ganas de decirlas, lejos de los salones y la pompa, el lujo y la caspa, la banderita y la gomina. El toreo, sus maestros, con la gente (joven o no tanto) con ganas de escuchar y participar. Sólo eso. Nada menos.

Habló de toros Rincón, claro, de su Colombia y de su Madrid, de Bastonito y su ahora faceta ganadera. Hubo, como siempre en La Orson y sus cosas, seriedad y risas, cercanía, complicidad. Hasta se repartieron camisetas ad hoc con la estampación César&Bastonito&Madrid (el torero se llevó una, para enmarcarla dijo).

Nació el Ateneo Orson Welles hace ya un par de años, aficionados de Las Ventas unidos por los toros, una cervezas tras las tardes de corrida y eso que se conoce como inquietudes, de lo más diversas, el cine, la música ( la ópera, que hasta en eso son modernos) , los libros. El enganche, los amigos, la afinidad. La vía, las redes sociales, menudos son con la modernidad.

Tertulias, copas, cenas, que llevaron a la aventura de editar, a pecho descubierto, una revista sin servidumbres, sin publicidades, por amor al arte, el del toreo pero no sólo. El Monosabio por buen nombre y un primer número casi monográfico dedicado a la “Corrida del Siglo”. Sí, más de tres décadas después, volver a aquella memorable tarde de Ruiz Miguel, Esplá y Palomar con los victorinos, más vigente que nunca, más necesaria que siempre. Ahora, ya anuncian el segundo número “Toros y política”.

Y es bueno, muy bueno, que el toreo, sus maestros, miren a La Orson y quieran estar con ellos. Como ayer César Rincón, un tarde de otoño en su Madrid.