Juli cortó dos orejas ante treinta mil aficionados


por Alberto Lopera

julihombrosMas de treinta mil aficionados se dieron cita en los tendidos de la plaza México para presenciar el regreso de El Juli a dicho coso después de dos años de ausencia, para torear en mano a mano con el diestro azteca El Payo.

Dos años después de su última tarde, El Juli volvía a La México y lo hizo a lo grande, saliendo a hombros tras cortar dos orejas que pudieron ser más de no ser por la espada.

El Juli puso la emoción que le faltaba a su segundo y tercero de la tarde, un animal que tuvo nobleza pero muy poca transmisión. Lo mejor de su faena llegó al final, con el torero muy metido entre los pitones del toro, dejándose tocar los muslos, algo que despertó al tendido, logrando meterse al público en el bolsillo. Tras una gran estocada de efecto fulminante fue premiado con las dos orejas.

Aprovechó la boyante y acaramelada embestida del quinto para firmar una obra apoyada sobre los pilares de la despaciosidad, ligación, temple, variedad e improvisación. Aunque tuvo mejor pitón derecho, El Juli acabó cuajándolo también al natural. Faena de sentimiento del torero, en la que se le vio disfrutar y emborracharse de toreo. Pinchó antes de amarrar una buena estocada, perdiendo los trofeos.

El Juli se inventó una faena al primero de la tarde, un toro sin recorrido que no se empleó en ningún momento. Puso el madrileño todo lo que le faltó al de Fernando de la Mora, al que toreó muy bien de capote tanto de salida como en el quite.

El Payo paseó una oreja del cuarto de la tarde tras una muy buena faena ante un toro importante de Fernando de la Mora, un astado repetidor, que embistió con profundidad y con transmisión. Buen comienzo de faena con ambas rodillas en tierra de El Payo, encadenando el toreo en redondo con un cambio de mano de quilates. Bien El payo, que alcanzó momentos de mucho interés artístico sobre ambas manos. Algunos naturales tuvieron mucha calidad. Mató de un estoconazo hasta la bola, del que salió trompicado. Oreja de ley.

El sexto fue devuelto tras las fuertes protestas del público por su presentación. En su lugar salió un sobrero que sí lucía buena presentación, al que recibió con buenos lances a la verónica Octavio García. Peleó bien el animal, castigo que no ayudó a templar las ásperas embestidas del toro, muy complicado y sin opciones.
No logró El Payo levantar el vuelo de la faena al segundo de la tarde, con un público muy en contra que protestó de salida la presentación del astado. Fue cogido sin consecuencias en el inicio de faena. Descastado el animal, sin recorrido ni raza.

México DF (México), domingo 8 de noviembre de 2015. Toros de Fernando de la Mora, desiguales de presentación, algunos muy justos; el 6º fue devuelto por su escaso trapío. El Juli, ovación con saludos, dos orejas y vuelta al ruedo; El Payo, silencio, oreja y silencio. Entrada: Más de 30.000 espectadores. Ambos toreros fueron obligados a saludar tras el paseíllo.